Cero tolerancia: Miderec veta a la selección de fútbol de Haití tras disturbios en el Estadio Olímpico

El Ministerio de Deportes y Recreación (Miderec) adoptó una postura contundente frente a los recientes desórdenes registrados en el principal aforo deportivo del país. El titular de la institución, Kelvin Cruz, anunció formalmente la prohibición para que la selección nacional de fútbol de Haití vuelva a disputar compromisos en recintos deportivos de la República Dominicana, amparándose en una rigurosa política de "cero tolerancia" ante la indisciplina.
La determinación responde a los incidentes acaecidos durante el encuentro entre los combinados de República Dominicana y Haití. En medio de los disturbios, una de las puertas de acceso al Estadio Olímpico Félix Sánchez fue derribada por la multitud, lo que generó indignación en las autoridades dado el reciente y costoso proceso de remozamiento al que fue sometido el complejo.
Daños a una infraestructura recién remodelada
El ministro Cruz calificó el suceso como inaceptable para los estándares que exige el Estado dominicano. Destacó que el estadio representó una inversión millonaria para devolverle su esplendor y que no se permitirán acciones que comprometan la seguridad de los fanáticos ni la integridad física de las edificaciones.
"Ese no es el comportamiento que debe recibir una fanaticada digna y respetuosa, y una fanaticada que respeta las leyes y las reglas de una instalación deportiva en nuestro país", enfatizó el funcionario, al tiempo que recordó la vigencia de estatutos disciplinarios y ordenanzas internas diseñadas para salvaguardar el orden en eventos de alta concurrencia.
Respaldo categórico desde el Poder Ejecutivo
La medida anunciada por la cartera deportiva cuenta con la validación directa de la Presidencia de la República. El mandatario Luis Abinader ratificó de forma inequívoca la decisión tomada por Cruz, alineando la postura institucional con el criterio del Gobierno central: "La posición del ministro de Deportes es la posición del Gobierno", sentenció el jefe de Estado.
Con esta resolución, el Estado fija un precedente estricto sobre el cuidado de las obras públicas y el control del orden cívico en los escenarios atléticos del territorio nacional.