Alerta en el sector logístico: Pérdida masiva de contenedores con envíos de la diáspora desata crisis marítima

Una profunda incertidumbre y pérdidas económicas millonarias golpean en estos momentos a cientos de familias dominicanas y a decenas de pequeñas y medianas empresas de transporte de carga, tras confirmarse la pérdida de múltiples contenedores que cayeron al mar mientras eran trasladados desde los Estados Unidos hacia la República Dominicana.
El incidente se produjo a bordo de la embarcación M.V. Seaboard Explorer v77SB, operada por la naviera Seaboard Marine, la cual cubría la ruta marítima desde el puerto de Brooklyn hasta el muelle de Río Haina. De acuerdo con informes proporcionados por la naviera a los operadores locales, la nave enfrentó severas condiciones meteorológicas y marítimas adversas durante las primeras horas del pasado 26 de septiembre, lo que habría provocado la liberación forzada o desprendimiento de la carga hacia las aguas.
FECODECA deslinda responsabilidades operativas
Ante el malestar generado, la Federación de Consolidadores de Carga (FECODECA) emitió un pronunciamiento institucional para clarificar el alcance del siniestro y defender la integridad de las empresas consolidadoras locales, muchas de ellas radicadas en Puerto Plata y otras zonas del país. La entidad puntualizó que los pequeños negocios no tienen control técnico ni operativo sobre las maniobras del buque, la estiba o las decisiones de navegación tomadas en alta mar.
FECODECA precisó que cada caso deberá someterse a un riguroso proceso de verificación individual a través de facturas, conocimientos de embarque (bills of lading) y números de inventario, dado que algunas unidades sí lograron ser desembarcadas en el muelle de Río Haina. Paralelamente, el gremio confirmó que ha puesto en marcha las reclamaciones formales ante la naviera internacional y los avisos correspondientes a las aseguradoras para deslindar responsabilidades jurídicas.
Golpe directo a la diáspora y silencio de las autoridades
El impacto de este siniestro toca una fibra sensible del tejido social dominicano. Los contenedores transportaban principalmente cajas y tanques con artículos de primera necesidad, ropa, alimentos secos y electrodomésticos —tales como estufas, lavadoras, neveras y televisores— enviados por trabajadores dominicanos radicados en Nueva York y Nueva Jersey para respaldar a sus familias en la isla.
Hasta el momento, entidades gubernamentales vinculadas al sector portuario y aduanero, entre ellas la Dirección General de Aduanas (DGA) y la Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM), no han emitido declaraciones públicas ni establecido mesas de orientación para asistir a los importadores y usuarios finales damnificados por este lamentable episodio marítimo.