Amas de casa en apuros: El encarecimiento de la canasta básica golpea el presupuesto familiar en Santo Domingo

Hacer la compra diaria se ha convertido en un verdadero desafío financiero para las familias del Gran Santo Domingo. En los principales mercados y centros de abasto de la capital, el descontento y la preocupación de los consumidores son palpables: el poder adquisitivo se erosiona con rapidez y montos que antes permitían resolver varios días de comida hoy apenas cubren lo esencial de una sola jornada.
“Mil pesos tú los tomas y ya no te dan para el día”, relató Mercedes Upia, reflejando el sentir generalizado de quienes administran el gasto del hogar. De acuerdo con Upia, el incremento acumulado en los artículos de primera necesidad ha sido desmedido, transformando compras que antes eran accesibles en un dilema constante sobre qué productos dejar fuera del carrito para no exceder el presupuesto.
Menor rendimiento del dinero en las compras cotidianas
La reducción del volumen de alimentos que se puede adquirir con un mismo monto es evidente en los puestos de víveres y vegetales. Miriam Peña explicó cómo se ha disparado el costo de la compra rutinaria: productos verdes que meses atrás conseguía con RD$20 para resolver dos días, ahora requieren al menos RD$70 para el mismo periodo. “La canasta mengua; uno tiene la misma cantidad de dinero pero con precios más altos, lo que obliga a comprar menos para rendir”, afirmó.
Por su parte, Máximo Amparo sostuvo que la escalada no se limita a los puestos populares, sino que impacta de igual forma en los supermercados de cadena, donde los incrementos continuos mantienen en alerta a los compradores habituales.
Subsidios y medicamentos bajo presión
El impacto es todavía más severo entre aquellos hogares que dependen de asistencias sociales estatales. Leónidas Linares, quien recibe fondos a través de la tarjeta de ayuda gubernamental, aseguró que el subsidio se esfuma rápidamente ante el encarecimiento constante en los comercios.
Linares añadió que el presupuesto se compromete aún más debido a las variaciones en las farmacias. Según explicó, la volatilidad de precios en fármacos esenciales la fuerza a buscar alternativas genéricas o sustitutos de otros laboratorios cada quincena, ante incrementos imprevistos en medicamentos de uso continuo.
Frente a este escenario, las familias dominicanas continúan aplicando medidas de austeridad improvisadas, haciendo malabares económicos para estirar unos ingresos que cada día pierden más terreno frente a la inflación en los alimentos.