Importaciones dominicanas superan los US$ 20,500 millones impulsadas por compras de combustibles y alimentos

El dinamismo del comercio exterior dominicano mantuvo una tendencia al alza durante los primeros nueve meses del año. Las importaciones nacionales —excluyendo el régimen de zonas francas— totalizaron US$ 20,524.3 millones entre enero y septiembre, lo que representa una expansión del 9.9 % frente al mismo período del año precedente, de acuerdo con un informe técnico del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES).
Petróleo y alimentos concentran las compras externas
El sector energético se consolidó como el renglón de mayor peso en la factura comercial, al absorber US$ 4,845.4 millones, cifra equivalente al 23.6 % de todas las adquisiciones en el exterior. Dentro de este segmento, las compras de gasoil (tanto regular como óptimo) alcanzaron US$ 1,039.8 millones, representando el 5.1 % de la torta global.
En segundo orden de relevancia se ubicaron los comestibles, con un desembolso de US$ 3,511.2 millones (17.1 % del total). El resto de las categorías clave estuvo compuesto por:
- Máquinas y aparatos: US$ 3,095.7 millones (15.1 %).
- Vehículos y transporte: US$ 2,083.6 millones (10.2 %).
- Productos químicos y minerales: US$ 1,906.7 millones (9.3 %).
De forma consolidada, estos cinco sectores acapararon el 75.3 % de las compras nacionales hacia mercados foráneos. El 24.7 % restante se distribuyó entre manufacturas como plásticos, madera, textiles y metales.
Vulnerabilidad ante los precios internacionales
El informe del CREES hace hincapié en el comportamiento dispar entre los componentes de la canasta importadora: mientras que las compras no petroleras aumentaron un moderado 4.9 %, las importaciones de derivados del petróleo se dispararon un 29.8 %. Este último renglón explicó por sí solo aproximadamente el 60.3 % del incremento neto registrado en las importaciones nacionales.
Este comportamiento evidencia el peso estructural que tienen los bienes importados para el consumo cotidiano de los hogares y el funcionamiento del aparato productivo local. Asimismo, el análisis advierte sobre la exposición directa del país a la volatilidad de los mercados globales, dado que eventuales alzas en los hidrocarburos repercuten directamente en los costos de producción y en la inflación interna, haciendo indispensable fortalecer la productividad y la competitividad para mitigar impactos externos.