Incertidumbre en el campo: Productores de arroz consideran insuficientes las medidas del Gobierno ante apertura arancelaria

El sector arrocero dominicano cerró su reciente encuentro con las autoridades gubernamentales con un sabor amargo. Pese a que el Poder Ejecutivo presentó un paquete de ocho iniciativas para amortiguar el impacto del desmonte arancelario a las importaciones del cereal, los líderes agrícolas sostienen que las propuestas oficiales carecen de soluciones concretas para garantizar la supervivencia del cultivo en el país.
La comitiva estatal, encabezada por la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, y el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, escuchó las inquietudes de los arroceros, quienes manifestaron su desaliento tras culminar la reunión. Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz, advirtió que regresan al campo sin respuestas reales frente a la vulnerabilidad que atraviesa la cosecha local.
Riesgo directo para 300,000 empleos y la seguridad alimentaria
Rodríguez enfatizó que la apertura irrestricta frente al mercado estadounidense coloca en jaque la viabilidad de más de 30,000 productores y compromete alrededor de 300,000 puestos de trabajo directos e indirectos. A su juicio, el país no cuenta con las condiciones para competir en igualdad de condiciones con los excedentes agrícolas norteamericanos.
"Hoy nos vamos sumamente preocupados, porque las medidas anunciadas no llenan el vacío que necesitamos para ser verdaderamente competitivos. El Gobierno debe encaminar una salida de fondo, sentarse a buscar una renegociación o emparejar la cancha; de lo contrario, si el arroz entra al libre mercado sin protección, la producción nacional va a desaparecer", sentenció Rodríguez.
Un llamado a defender la soberanía productiva
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (Adofa), Heraldo Suero, reconoció las buenas intenciones de las autoridades, pero subrayó que el debate medular trasciende los subsidios estatales: se trata de la soberanía alimentaria de la República Dominicana.
Suero reiteró que la enorme asimetría en subsidios, tecnología y escala entre los productores estadounidenses y los dominicanos no se neutraliza con fondos de contingencia internos. En tal sentido, dirigió un mensaje claro a los socios comerciales de Washington, insistiendo en que el arroz es un rubro estratégico que requiere entendimientos bilaterales específicos y no debe ser tratado como una mercancía ordinaria dentro de los acuerdos comerciales.