Incertidumbre en los mercados: Economistas analizan el impacto del nuevo ajuste de la Reserva Federal en República Dominicana

El reciente incremento de 25 puntos básicos en la tasa de interés de referencia dispuesto por la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) —situándola en un rango de entre 3.75% y 4%— ha encendido los análisis en el plano económico local. Aunque el ajuste busca modular las presiones inflacionarias en la mayor economía del mundo, expertos locales coinciden en que el mensaje del organismo emisor norteamericano aún no define un rumbo del todo concluyente frente a los mercados.
Señales mixtas y el pulso de la inflación
Para Miguel Collado Di Franco, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), este movimiento aislado no ofrece una certeza contundente de que la FED mantendrá un ciclo agresivo hasta llevar la inflación a su objetivo histórico del 2%, meta que diversas previsiones sitúan hacia 2029. El economista subrayó que la reacción de los inversionistas, visible en la constante demanda del oro como valor de refugio y en variaciones discretas en los rendimientos de los títulos del Tesoro, evidencia cautela. Asimismo, recordó que la entidad monetaria estadounidense aún conserva margen de maniobra con herramientas de liquidez alternativa y fondos disponibles del Tesoro por más de US$800,000 millones.
En cuanto a la esfera doméstica, Collado Di Franco planteó la posibilidad de que el Banco Central de la República Dominicana replique un ajuste de 25 puntos básicos como respuesta marginal. No obstante, advirtió que el principal efecto recaería en un encarecimiento gradual de las condiciones de financiamiento para hogares y empresas.
Mercados de deuda, subsidios y consumo
Por su parte, la economista Ellen Pérez Ducy sostuvo que el encarecimiento de los fondos federales responde en gran medida al comportamiento alcista en el mercado de bonos de largo plazo, motivado por un clima de incertidumbre global. Pérez Ducy señaló que el traspaso de los costos energéticos, en especial el petróleo y los combustibles refinados, sigue siendo un factor determinante que podría desacelerar la inversión y el gasto de los consumidores.
A pesar de que la coyuntura otorga cierto margen para un ajuste de tasas en territorio dominicano, la experta indicó que el impacto en los precios al consumidor tiende a mitigarse parcialmente por las políticas de subsidios vigentes, sumado a un pronóstico de crecimiento del 5.1% en el tercer trimestre para Estados Unidos que favorecería el dinamismo nacional.
El dilema ante la Junta Monetaria
Desde otra perspectiva, el economista Henri Hebrard puntualizó que las repercusiones directas en el país dependerán de las decisiones inmediatas que adopte la Junta Monetaria. A juicio del analista, mantener la tasa de política monetaria inalterada evitaría frenar el ritmo de recuperación económica, aunque admitió que esto podría acelerar de manera moderada la cotización del dólar en el último tramo del año.
Hebrard enfatizó que elevar los intereses locales afectaría sensiblemente la inversión y el consumo privado, por lo que desaconseja endurecer el crédito en este momento, salvo que la FED ejecute un nuevo aumento antes de concluir el período. Para el especialista, el desafío mayúsculo provendrá de los precios internacionales de los hidrocarburos y su impacto directo en las cuentas fiscales de cara a los próximos años.