Juan Manuel Sontag aboga por una reforma estructural y sin maquillajes a la Seguridad Social dominicana

El debate nacional sobre la impostergable actualización del Sistema Dominicano de Seguridad Social debe partir de un diagnóstico riguroso y evitar a toda costa los parches legislativos. Así lo advirtió el economista Juan Manuel Sontag, quien enfatizó que la República Dominicana no puede incurrir en el error de impulsar reformas superficiales que solo maquillen las deficiencias estructurales acumuladas durante décadas.
Sontag sostuvo que el modelo actual, aunque representó un avance significativo en sus inicios, sufrió una desaceleración en la ejecución de políticas clave y mantiene una excesiva dependencia de la formalidad laboral. Ante este escenario, planteó como prioridad el diseño de mecanismos fiscales e institucionales que permitan captar e incorporar formalmente a aquellos sectores productivos que generan ingresos pero que hoy en día no cotizan a través de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS).
Atención primaria y la realidad de los copagos
En el plano del sistema de salud, el especialista identificó la falta de una puerta de entrada efectiva mediante la atención primaria como una de las principales fallas operativas. Esta ausencia empuja a los afiliados a acudir directamente a médicos especialistas para tratar dolencias comunes, encareciendo los costos generales del sistema y multiplicando el gasto de bolsillo de las familias dominicanas.
Al analizar el desempeño del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), Sontag remarcó que el éxito de la cobertura no debe medirse exclusivamente por el volumen de afiliados nominales, sino por la calidad efectiva del servicio recibido. Asimismo, llamó a evaluar con cautela los esquemas de integración vertical en el sector sanitario para prevenir distorsiones cuando una misma entidad administra el riesgo y, al mismo tiempo, presta y factura las atenciones médicas.
Retiro laboral y presión fiscal por inmigración
Respecto al sistema previsional, el economista subrayó la necesidad de que la sociedad se sincere sobre los parámetros reales de jubilación. Ante la brecha entre la edad legal de retiro y la realidad laboral de quienes continúan trabajando más allá de ese límite, Sontag recomendó debatir una modificación gradual de la edad de pensión combinada con los tiempos de cotización requeridos.
Por último, abordó el impacto de la inmigración en las finanzas públicas del sector salud. Sontag defendió la preservación incondicional de las emergencias humanitarias cuando la vida de un paciente esté en riesgo, pero puntualizó que los centros asistenciales no deben servir como herramientas para encubrir la irregularidad y están llamados a coordinar pertinentemente con las autoridades regulatorias correspondientes.