Sánchez Ramírez redefine su economía: entre la diversificación agroindustrial, el ecoturismo y el auge inmobiliario

Conocida históricamente por su riqueza minera, la provincia de Sánchez Ramírez atraviesa una fase crucial de transformación económica. Más allá de la extracción de minerales metálicos y de agregados de canteras para la construcción, el territorio cotuisano busca consolidar un modelo productivo diversificado donde la agricultura con valor agregado, el turismo de naturaleza y el desarrollo inmobiliario tomen la delantera.
De acuerdo con Francisco Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Sánchez Ramírez, el principal reto radica en superar la simple venta de materias primas y avanzar hacia una industrialización local. La provincia, reconocida por su destacada cosecha de arroz, piña, cacao y café, alberga importantes molinos procesadores de grano a escala nacional; no obstante, el liderazgo empresarial aboga por la transformación de estos rubros en productos finales como cereales derivados del arroz, confituras y derivados de piña para mercados locales e internacionales.
El potencial de la zona franca y la apuesta ecoturística
Uno de los espacios estratégicos identificados para materializar esta visión es el parque de zona franca de Cotuí. En la actualidad, este enclave opera a una capacidad reducida, con naves vacías o inconclusas junto a operaciones textiles y de manufactura de cigarros. La meta planteada por los sectores productivos es reacondicionar este complejo para atraer empresas de base agroindustrial y tecnológica, fortaleciendo paralelamente las vías de acceso terrestre para incentivar la inversión privada.
En el plano turístico, la provincia —declarada formalmente ecoturística desde 2008— atesora atracciones de primer orden:
- El embalse de la presa de Hatillo, catalogado como el lago artificial más extenso de las Antillas.
- Las cuevas del Hoyo de Sanabe, de invaluable interés arqueológico y cultural.
- Rutas temáticas dedicadas a la experiencia agrícola de la piña y el arroz.
- El proyecto de un centro cultural y museo del oro, orientado a aprovechar el mineral doré para el diseño y producción de joyería artesanal autóctona.
Pese a estas ventajas geográficas de conexión hacia los principales centros urbanos del país, la carencia de infraestructura hotelera sigue siendo el gran cuello de botella, aunque ya se proyectan nuevas opciones de hospedaje.
Boom en la construcción y el desafío de la capacitación técnica
El crecimiento de Sánchez Ramírez se palpa directamente en su sistema financiero e inmobiliario. Las captaciones bancarias pasaron de unos RD$2,300 millones trimestrales en 2013 a bordear los RD$16,000 millones en la actualidad. Asimismo, registros del Ministerio de Vivienda y Edificaciones (Mived) situaron a la provincia en el quinto puesto nacional en inversión constructiva al inicio de 2025, alcanzando más de RD$2,378 millones, canalizados prioritariamente a complejos habitacionales y plazas comerciales.
Sin embargo, este auge plantea una urgencia impostergable: la cualificación del recurso humano. Frente a la demanda de perfiles técnicos especializados para la minería moderna, la industria y los servicios, la dirigencia productiva insiste en la urgente instalación de un centro formal del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) en Cotuí, garantizando que el progreso económico se traduzca en empleos de calidad para los propios habitantes de la provincia.