Extrabajadoras de Julio Iglesias formalizan querella en España por agresión sexual y trata

El legendario cantante español Julio Iglesias enfrenta una nueva y severa tormenta judicial tras la formalización de una querella interpuesta por dos de sus extrabajadoras domésticas ante la Audiencia Nacional de España. Las denunciantes, identificadas bajo los nombres ficticios de Rebeca y Laura para resguardar su seguridad, atribuyen al artista presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de servidumbre y trabajo forzado, agresiones sexuales continuadas, lesiones, trato degradante y sistemáticas violaciones a los derechos laborales.
Los hechos habrían tenido lugar a lo largo del año 2021 en las exclusivas mansiones que el intérprete posee en República Dominicana y las Bahamas. De acuerdo con la organización Women’s Link Worldwide, que asume la representación jurídica de las féminas, Iglesias presuntamente sacó provecho de su posición de poder económico e influencia para captar y someter a las empleadas a un entorno de estricto aislamiento, coacción y hostigamiento sexual mientras prestaban servicios como personal interno.
La disputa por la jurisdicción internacional
El caso cobra un giro crucial luego de que a principios de 2026 la Fiscalía de la Audiencia Nacional archivara una denuncia previa argumentando que los hechos ocurrieron fuera del territorio ibérico. En esta ocasión, la querella se presenta directamente ante un tribunal especializado, solicitando la apertura formal de una causa penal e imponiendo medidas cautelares de protección para las víctimas.
La defensa sustenta que la Justicia española cuenta con plena competencia extraterritorial bajo el principio de personalidad activa, fundamentado en el artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y convenios internacionales suscritos por España en materia de derechos humanos y erradicación de la violencia de género. Al ser Iglesias de nacionalidad española y al no haber sido juzgado por estos hechos ni en suelo dominicano ni en Bahamas, los letrados argumentan que el caso no puede quedar sumido en la impunidad procesal.
Un patrón de control y controles invasivos
El expediente se nutre además de testimonios recogidos durante años de pesquisas, donde salieron a relucir prácticas denigrantes dentro de las residencias del intérprete. Entre los señalamientos más graves constan la imposición de exámenes médicos invasivos a las trabajadoras —incluyendo revisiones ginecológicas y pruebas de embarazo no consentidas formalmente— coordinados por el personal de administración.
Asimismo, Rebeca denunció ante las autoridades policiales de su país de residencia haber sido objeto de seguimientos y vigilancia por parte de detectives privados procedentes de España tras la difusión pública de los primeros reclamos, encendiendo las alarmas sobre posibles intentos de intimidación contra las testigos.
La postura del artista
Por su parte, Julio Iglesias ha desmentido tajantemente todos los señalamientos a través de declaraciones corporativas, calificando los testimonios de "absolutamente falsos" y sosteniendo que jamás ha vulnerado la integridad o el respeto hacia ninguna mujer. La admisión a trámite de esta querella marcará la pauta sobre si los tribunales de Madrid asumirán el juicio penal más espinoso que ha salpicado la trayectoria del veterano cantante.