“No me quería morir sin ver esto”: Mariasela Álvarez celebra emocionada la nueva corona de Miss Mundo para República Dominicana

Tuvieron que transcurrir 44 años para que la República Dominicana volviera a coronarse en la cima de Miss Mundo, y nadie sintió ese logro con tanta intensidad como Mariasela Álvarez, quien hasta hace poco ostentaba en solitario el honor de haberle entregado al país su primera diadema azul en 1982.
Tras conocerse la victoria de la compatriota Joheirry Mola, Álvarez acudió a sus plataformas digitales para compartir un conmovedor mensaje cargado de orgullo patrio, nostalgia y profunda felicidad por el relevo generacional en el certamen de belleza más longevo del planeta.
Lágrimas y piel erizada ante una victoria esperada
En un desahogo cargado de emoción genuina, la destacada comunicadora y arquitecta confesó el impacto emocional que le provocó el veredicto final. Con lágrimas en los ojos y la piel erizada, describió el instante en que escuchó el nombre de la República Dominicana proclamarse campeón: “¡He llorado de emoción como si fuera mi propia hija!”, afirmó.
Para Álvarez, presenciar este nuevo triunfo representaba una cuenta pendiente a nivel personal y colectivo. “Los dominicanos debemos sentirnos muy orgullosos de su logro y yo en particular especialmente feliz, pues he visto un deseo largamente acariciado hecho realidad. ¡No me quería morir sin ver esto!”, sentenció visiblemente conmovida por el fin de más de cuatro décadas de sequía.
Elogios a una reina integral
Al analizar el desempeño de Joheirry Mola, la histórica reina de 1982 no escatimó en halagos para su sucesora, destacando que reúne todos los atributos esenciales que exige el formato actual de Miss Mundo. Resaltó su belleza natural, su elocuencia, su determinación y, sobre todo, su vocación de servicio guiada por propósitos sólidos, catalogándola como una digna representante de la mujer dominicana ante los ojos de la comunidad internacional.
Finalmente, Mariasela extendió sus mejores deseos para el año de reinado que inicia la nueva soberana: “Dios bendiga a esta hermosa mujer y permita que a partir de hoy lleve su corona por el mundo con la misma dignidad con la que participó en este certamen, para orgullo de todo su pueblo. ¡Salve hermosa reina del mundo!”.