Bajo la lupa: Análisis a las declaraciones de Trump ante la ONU sobre Irán, Ormuz y la paz mundial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compareció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York con un discurso cargado de advertencias y balances sobre su gestión exterior. Con una retórica directa y centrada en la confrontación con Teherán, el mandatario aseguró que el poderío militar iraní se encuentra prácticamente neutralizado, defendió que el tránsito por el estrecho de Ormuz se ha normalizado y se adjudicó la resolución de ocho guerras globales. Sin embargo, un examen detallado de las cifras y los registros sobre el terreno ofrece un panorama bastante más complejo.
La capacidad operativa de Irán frente a la realidad militar
Durante su alocución, Trump sostuvo que 159 embarcaciones de la marina iraní descansan en el fondo marino y que su fuerza aérea, radares y fábricas de armamento han quedado prácticamente destruidos. Si bien análisis de entidades como el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales confirman que Teherán perdió el grueso de su flota naval regular en cuestión de días y que los bombardeos conjuntos de Washington e Israel degradaron sus complejos de misiles y drones, la capacidad ofensiva de la República Islámica dista de estar extinta.
Los registros operativos evidencian que Teherán ha continuado ejecutando ataques contra bases estadounidenses y aliados en el golfo Pérsico. Monitoreos satelitales confirman impactos considerables en una veintena de instalaciones militares norteamericanas repartidas en ocho naciones de Medio Oriente desde febrero. Ante la merma de buques convencionales, las fuerzas iraníes han optado por tácticas asimétricas, recurriendo a minas navales y lanchas rápidas para hostigar el transporte marítimo.
El tráfico de crudo en el estrecho de Ormuz: Las cifras no cuadran
Otro de los puntos álgidos de la comparecencia fue la aseveración presidencial de que el paso estratégico de Ormuz mueve hoy más crudo que en cualquier fase previa del conflicto, reportando caravanas de hasta 37 navíos por jornada. No obstante, los registros del sector contradicen este optimismo.
Estimaciones de la firma de inteligencia de transporte marítimo Kpler revelan que el volumen total de buques apenas osciló entre 9 y 24 tránsitos diarios la semana pasada, una caída drástica frente a los 140 cruces cotidianos que se contabilizaban antes del conflicto. En materia de hidrocarburos, el flujo promedio se situó en 8,1 millones de barriles diarios, cifra marcadamente inferior a los 13,5 millones que solían circular antes de las hostilidades.
Las «ocho guerras» resueltas: Diplomacia y matices
El mandatario también proclamó haber puesto fin a ocho conflagraciones internacionales desde el inicio de su mandato. Entre los casos citados figuraron los diferendos entre Camboya y Tailandia, Kosovo y Serbia, Ruanda y la República Democrática del Congo, India y Pakistán, Armenia y Azerbaiyán, además del asedio en Gaza.
Una revisión a fondo de estos escenarios indica que varios de estos choques correspondieron a escaramuzas fronterizas que se disiparon en cuestión de días, producto de fricciones históricas, más que a guerras prolongadas. Del mismo modo, pactos de alto el fuego no han evitado que persistan las hostilidades armadas tanto en territorio congoleño como en Gaza. Resultó llamativo, además, que el gobernante omitiera fricciones antes catalogadas por su equipo como contiendas resueltas, como el diferendo entre Egipto y Etiopía, el cual giró en torno al uso de recursos hídricos en el río Nilo y nunca derivó en un enfrentamiento bélico formal.