Desde el hospital, el papa León XIV llama a Putin para pedir una tregua humanitaria en Ucrania

Pese a encontrarse en pleno proceso de recuperación médica en Roma, el papa León XIV dio un paso diplomático de alto impacto este viernes al comunicarse directamente por teléfono con el presidente ruso, Vladímir Putin. Durante la llamada, el pontífice estadounidense le propuso formalmente un alto al fuego en Ucrania y reiteró la disposición total de la Santa Sede para mediar en busca de una salida negociada al conflicto bélico.
Un llamado urgente por la población civil
El eje central del diálogo giró en torno al deterioro de las condiciones de vida en las zonas bajo asedio. De acuerdo con informes oficiales de la Santa Sede, el Santo Padre transmitió su profunda inquietud por el drama que atraviesa la ciudad de Oleshki, situada en la región de Jersón. En ese sentido, León XIV enfatizó la urgencia de establecer una tregua inmediata que garantice la entrada de suministros médicos y alimentos, sumado a la evacuación segura de los civiles atrapados en el área ocupada.
Esta intervención ocurre mientras el jerarca católico cumple su cuarto día de hospitalización en el hospital Policlínico Gemelli de Roma, donde a principios de semana fue sometido a una intervención quirúrgica para extirparle parte de un pulmón debido a un adenocarcinoma. Aunque los últimos informes clínicos confirman una evolución favorable y el restablecimiento de su autonomía, su agenda pública formal se mantiene suspendida hasta el próximo 20 de octubre.
Convalecencia activa y gestos diplomáticos
El compromiso del papa con el cese de las hostilidades ha sido prioritario desde que asumió el pontificado en mayo de 2025. Desde entonces, ha mantenido encuentros con el presidente ucraniano Volódimir Zelenski y conversaciones previas con el Kremlin para insistir en gestos concretos hacia la paz. Pocos días antes de ser ingresado, tras el rezo del Ángelus, el pontífice ya había alzado la voz contra el impacto global de la guerra, alertando sobre el riesgo que corren las cadenas de suministro de cereales en el mar Negro, un alimento indispensable para las naciones más empobrecidas.
Demostrando un paulatino retorno a sus responsabilidades, León XIV también aprovechó la jornada para sostener reuniones clave en su habitación de hospital. Recibió por separado al cardenal filipino Luis Antonio Tagle, recientemente nombrado decano del Colegio Cardenalicio, y al vicario para la diócesis de Roma, el cardenal Baldassare Reina, afianzando el control de los asuntos esenciales de la Iglesia mientras avanza en su rehabilitación física.