Dominicanos acusados de apuñalar a detective del NYPD en El Bronx proclaman inocencia y denuncian amenazas

En medio de un tenso despliegue policial en el distrito de El Bronx, los jóvenes dominicanos D'Angelo Caraballo, de 25 años, y Sneinder Mejía, de 24, protagonizaron un dramático momento frente a los medios de comunicación mientras eran escoltados fuera del cuartel número 52 del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD). Ambos enfrentan graves cargos de atraco a mano armada e intento de homicidio contra un compatriota, el detective José Mercedes.
Custodiados de manera individual por un fuerte contingente de detectives que los conducía hacia el vehículo de traslado penitenciario, los imputados reaccionaron a los cuestionamientos de los reporteros asegurando que no tuvieron participación en el hecho. Caraballo vociferó insistentemente: “No hice nada; no me han dado comida, dame algo de comer, estoy bien, mami, estoy bien”. Por su parte, Mejía lanzó alarmantes advertencias: “Nos quieren matar”, agregando ante la insistencia de la prensa que desconocía los motivos de tales amenazas y reiterando: “Yo no he hecho nada, pa'. ¿Qué yo he hecho? Tú me viste”.
Emboscada a un oficial fuera de servicio
El violento incidente ocurrió la noche del pasado 2 de octubre, cuando el detective Mercedes se encontraba fuera de servicio. De acuerdo con el testimonio del oficial, los agresores lo interceptaron justo cuando se aproximaba a su vehículo particular con intenciones de despojarlo de una valiosa cadena de oro, prenda de gran valor sentimental obsequiada por su madre.
A pesar de que la víctima se identificó formalmente en ambos idiomas —advirtiéndoles con claridad tanto en inglés como en español que pertenecía al cuerpo policial—, los asaltantes continuaron el ataque sin contemplación. Durante el forcejeo, Mercedes recibió múltiples heridas punzocortantes en uno de sus brazos y en una pierna. En una muestra de resistencia, el detective persiguió a los atacantes a pie a lo largo de cinco cuadras antes de desplomarse herido en la acera.
Huida interestatal y captura
Tras el violento asalto, las autoridades de Nueva York desplegaron un amplio operativo de rastreo interinstitucional que culminó días más tarde con la localización de Caraballo y Mejía, quienes se encontraban ocultos en el sótano de una vivienda en el estado de Massachusetts. Ambos permanecen ahora bajo custodia judicial en la Gran Manzana a la espera del proceso penal correspondiente.