Escalada bélica en el desierto de Yemen: Un conflicto regional que amenaza el comercio marítimo mundial

Entre las áridas extensiones de la gobernación de Lahj y las cercanías del mar Arábigo, la guerra en Yemen atraviesa una nueva y peligrosa fase. Las fuerzas aliadas al gobierno reconocido internacionalmente libran intensos combates en localidades como Shaab-al-Jinn contra las milicias rebeldes hutíes, en un terreno donde los avances militares son lentos pero conllevan repercusiones geopolíticas inmediatas para todo Oriente Medio y la economía mundial.
Un enclave estratégico para el flujo petrolero
El foco de esta reactivación del conflicto se sitúa en las alturas que dominan el estrecho de Bab al-Mandab, un canal neurálgico que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y por donde transita gran parte del crudo internacional. De acuerdo con el comandante de las Fuerzas del Sur, Tawfiq Al Haboun, los insurgentes cuentan con un arsenal sofisticado que incluye artillería pesada, francotiradores, misiles balísticos y drones cargados con explosivos C4.
Aunque las tropas leales al gobierno aseguran haber recuperado cerca del 85% del territorio tras el rápido avance hutí registrado en septiembre, alrededor de 500 combatientes rebeldes continúan atrincherados en puntos elevados. La imposibilidad de consolidar un control total en esta franja mantiene bajo constante incertidumbre las rutas de transporte marítimo y eleva la volatilidad en los precios globales del petróleo.
Emergencia humanitaria y hospitales al borde del colapso
Detrás del ajedrez estratégico se agrava una catástrofe humana que no da tregua al país más vulnerable del mundo árabe. Organismos como la Organización Internacional para las Migraciones estiman que cerca de 200,000 personas han sido forzadas a abandonar sus hogares desde el recrudecimiento de la violencia. Familias enteras sobreviven a la intemperie en zonas desérticas sin acceso a agua, alimentos ni cobijo básico.
En la ciudad portuaria de Adén, los centros médicos operan al límite de su capacidad. En instalaciones militares, el personal de salud atiende a decenas de heridos diarios, muchos con amputaciones y heridas críticas causadas por artefactos explosivos y drones. En las salas de cirugía, médicos como el Dr. Bassam Hazar y el Dr. Amr Reyadh Assaqaf atienden tanto a soldados progubernamentales como a combatientes adversarios y menores de edad atrapados en el fuego cruzado, entre ellos Alí, un niño de apenas 12 años intervenido para extraer esquirlas próximas a su columna vertebral.
El peso de un conflicto internacionalizado
La contienda, iniciada formalmente tras la toma de la capital, Saná, en 2014, ha trascendido las fronteras yemeníes. Respaldados por Irán, los hutíes han proyectado su capacidad militar hacia territorio saudita, evidenciada en recientes ataques con proyectiles contra infraestructuras críticas en Riad. Frente a una coalición regional que no ha logrado neutralizarlos tras casi una década de intervención, los rebeldes mantienen el control de las zonas más pobladas, dejando cualquier intento futuro de tregua o negociación bajo condiciones sumamente complejas y con un alto costo humano.