Fuerza multinacional desafía a las bandas en Haití y ratifica su permanencia tras emboscada a militares salvadoreños

En medio de una creciente escalada de tensión, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) lanzó una advertencia directa a las organizaciones criminales en Haití: los actos violentos no detendrán sus operaciones de estabilización en el país. El pronunciamiento surge tras la emboscada sufrida hace más de una semana en las afueras de Puerto Príncipe por tropas del contingente de El Salvador, hecho que dejó a cuatro militares desaparecidos y puso a prueba la capacidad de respuesta de la coalición internacional.
A través de sus canales oficiales, el mando multinacional reafirmó que mantendrá una presión constante sobre los focos armados que controlan extensas zonas de la capital haitiana. Como muestra de presencia operativa, la misión difundió imágenes de patrullajes blindados integrados por efectivos de Chad y sobrevuelos tácticos con personal salvadoreño, subrayando que su compromiso con la seguridad del pueblo haitiano permanece inalterable.
Ofensivas en la capital y reclutamiento militar
En paralelo a la presencia de la GSF, la Policía Nacional de Haití ejecutó una incursión armada en el sector capitalino de Bel-Air. La operación concluyó con varios miembros de pandillas abatidos, con el propósito de neutralizar a una estructura delictiva fuertemente atrincherada y señalada como responsable de numerosos secuestros extorsivos en la zona metropolitana.
Al mismo tiempo, el Estado haitiano busca robustecer sus capacidades defensivas a largo plazo. Las Fuerzas Armadas de Haití celebraron pruebas de admisión para cerca de 2,000 aspirantes, de los cuales 700 serán seleccionados para engrosar las filas castrenses. Esta iniciativa marca el inicio de un plan gubernamental que proyecta incorporar a 15,000 uniformados durante los próximos tres años.
Incertidumbre sobre los soldados y presiones políticas
La situación de los cuatro militares salvadoreños continúa envuelta en incertidumbre. Aunque la GSF confirmó la recepción de restos humanos no identificados que podrían corresponder a los soldados emboscados, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, había desmentido previamente dicha posibilidad.
El caso ha elevado también el tono político en la región. La Red Haitiana de Periodistas contra la Corrupción (Rhajac) exhortó a la administración salvadoreña a actuar con extrema cautela en el terreno, alertando sobre supuestos pactos entre líderes de bandas armadas y sectores de poder en Puerto Príncipe, incluidos presuntos vínculos con el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé. La organización civil advirtió que cualquier esfuerzo de rescate o combate debe tomar en cuenta las complejas redes de complicidad política, financiera y policial que operan alrededor del crimen organizado en la isla.