Hallan en Haití cuatro cuerpos calcinados que corresponderían a soldados salvadoreños desaparecidos

Una trágica noticia ensombrece las operaciones internacionales en territorio haitiano tras el hallazgo de cuatro cadáveres calcinados en las afueras de Puerto Príncipe. Fuentes vinculadas a la misión confirmaron que los restos corresponderían a los soldados salvadoreños que permanecían en paradero desconocido desde el domingo pasado, luego de haber sido emboscados en una zona dominada por bandas armadas.
Labores de levantamiento y entrega
El operativo para recoger los restos se ejecutó casi una semana después del violento asalto. Scott Reece, exfuncionario de seguridad estadounidense y líder del grupo humanitario de evacuación médica Hero Client Rescue, indicó que su equipo acudió como intermediario neutral para retirar los cuerpos de una localidad no revelada en la periferia de la capital haitiana. Posteriormente, los restos fueron trasladados hacia el aeropuerto internacional para ponerlos bajo custodia de un contingente militar salvadoreño que arribó al país.
Informes desde el terreno indican que la Fuerza de Supresión de Pandillas mantiene el control de los cuerpos; no obstante, el severo grado de calcinación obligará a realizar exhaustivas pruebas forenses y autopsias para certificar formalmente las identidades de las víctimas. Los uniformados cumplían funciones clave como técnicos de aviación, dedicados al transporte logístico y a las evacuaciones de emergencia dentro de la fuerza multinacional.
Tensión regional tras la emboscada
Los especialistas militares fueron atacados a tiros mientras se desplazaban a bordo de un vehículo blindado en una arteria bajo el control de las pandillas locales. El incidente desató una enérgica respuesta desde Centroamérica.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, había ordenado días atrás el envío urgente de cientos de efectivos de fuerzas especiales a Haití con el objetivo de dar con el paradero de sus connacionales, acompañando la medida con severas advertencias de actuar contundentemente contra las organizaciones criminales si los soldados no regresaban con vida. Este desenlace asesta un duro golpe a los esfuerzos internacionales por contener la crisis de seguridad en la vecina nación.