La Corte Suprema de EE. UU. bloquea el intento de Trump de limitar el voto por correo

En un revés judicial determinante para la Casa Blanca, la Corte Suprema de los Estados Unidos desestimó este lunes el plan impulsado por el presidente Donald Trump para alterar sustancialmente el manejo y envío de las boletas por correo a nivel federal. La medida, que pretendía entrar en vigor para las elecciones intermedias de 2026, fue frenada por la mayoría de los jueces tras insistentes advertencias de funcionarios electorales de ambos partidos sobre el riesgo de un colapso operativo y la privación del sufragio de millones de votantes.
El núcleo de la propuesta gubernamental buscaba conceder al Servicio Postal de EE. UU. (USPS) la potestad sin precedentes de retener boletas si estas presentaban irregularidades técnicas o si los votantes no figuraban en bases de datos preliminares entregadas por los estados. En una escueta resolución no firmada, el alto tribunal determinó que es poco probable que el Ejecutivo tenga éxito en el fondo del litigio. Los jueces conservadores Samuel Alito y Clarence Thomas manifestaron su disidencia al considerar que el Estado mantiene facultades amplias para regular el correo y blindar el proceso frente a presuntos fraudes.
Por su parte, el magistrado conservador Brett Kavanaugh emitió un voto concurrente clave, alineándose con la mayoría bajo el criterio práctico de que los estados carecen de tiempo material para asimilar cambios logísticos de tal envergadura antes de las votaciones. No obstante, sus argumentos dejaron entrever que el debate sobre las competencias regulatorias del servicio de correos podría reabrirse para futuros ciclos comiciales.
Un esquema inviable y bajo fuego técnico
El plan presidencial no solo encontró resistencia política, sino también severos reparos técnicos. La iniciativa exigía a las administraciones estatales cargar masivamente el padrón de votantes en una plataforma digital que ni siquiera se encuentra en funcionamiento, además de rediseñar sobres electorales que ya habían sido impresos y despachados. La tensión aumentó con las declaraciones de un denunciante interno del USPS, quien advirtió que fallas menores en los códigos de barras de seguimiento habrían provocado la inmovilización de lotes enteros de correspondencia legítima.
Con esta decisión, la Corte Suprema ratifica la línea de diversos tribunales inferiores, incluyendo la postura reciente del juez federal Carl Nichols, quienes frenaron la iniciativa tras recordar que la Constitución estadounidense delega primordialmente en los estados y el Congreso la potestad de regular los procesos electorales, dejando sin margen de maniobra a la Casa Blanca en este intento por alterar las reglas de votación.