María Corina Machado descarta amnistía por crímenes de lesa humanidad y exige un cronograma electoral urgente en Venezuela

En un momento determinante para el rumbo político de Venezuela, la dirigente opositora María Corina Machado fijó una posición tajante sobre las bases que deben sostener una inminente transición democrática en el país suramericano. Desde el exterior, mientras coordina su regreso a territorio venezolano tras sortear múltiples trabas gubernamentales, la líder política subrayó que la recuperación del Estado de derecho no puede negociarse sobre la base de la impunidad ni mediante acuerdos que violenten la legalidad internacional.
Ni amnistía para crímenes graves ni revanchismo
Uno de los puntos más determinantes de su postura gira en torno a la administración de justicia tras años de persecución estatal. Machado fue enfática al descartar cualquier tipo de amnistía para aquellos señalados de crímenes de lesa humanidad y violaciones sistemáticas a los derechos humanos durante la administración de Nicolás Maduro, recordando que cualquier medida de ese tipo resultaría contraria a la Carta Magna venezolana y a los tratados globales suscritos por el país.
No obstante, la dirigente aclaró que la rigurosidad de la ley no se traducirá en una cacería de brujas. "Garantizamos que esto no va a ser un proceso de revancha; precisamente queremos un país donde se ofrezca justicia a todos, incluyendo a quienes nos la negaron a nosotros", puntualizó, desestimando que el rencor sea el motor de su causa política.
Claves institucionales: Nuevo CNE y TSJ
Para Machado, la salida a la prolongada crisis socioeconómica exige pasos firmes e inmediatos. Reclamó con urgencia la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un renovado Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), pasos indispensables para establecer un calendario electoral confiable a la mayor brevedad posible. A su juicio, definir una fecha para las presidenciales es la única vía para canalizar de forma cívica la angustia ciudadana y evitar un estallido descontrolado en un país golpeado por el colapso de los servicios básicos y la escasez.
"La fecha de la elección es la fecha de la liberación", afirmó, señalando que la paciencia social se sostiene únicamente bajo la expectativa de un cambio real por la vía pacífica.
Estabilidad hemisférica y el retorno migratorio
El impacto de la crisis venezolana trasciende sus fronteras, un factor que Machado no pasó por alto al apelar a la responsabilidad histórica de la comunidad internacional. Sostuvo que tanto para los gobiernos de América Latina como para los Estados Unidos, una Venezuela democrática es la única garantía para mitigar la presión migratoria, recuperar la seguridad hemisférica y abrir paso a las inversiones masivas que demandará la reconstrucción del país.
Recordando que en el siglo pasado Venezuela acogió a cientos de miles de ciudadanos sudamericanos que huían de regímenes autoritarios, instó a las naciones de la región a no guardar silencio y respaldar sin ambigüedades la causa ciudadana que busca instaurar un modelo fundado en el mérito, la justicia y las libertades civiles.