“No siento las piernas”: el dramático testimonio de un dominicano herido en el frente de batalla entre Rusia y Ucrania

El drama humano de la guerra en Europa del Este ha tocado de forma directa a la República Dominicana. Juan Carlos Ávila Espaillat, un joven de 28 años oriundo del municipio de Higüey, ha conmocionado a la opinión pública tras difundirse desgarradores testimonios audiovisuales en los que describe las graves secuelas físicas sufridas tras un ataque en la línea de combate entre Rusia y Ucrania.
Sobrevivir entre drones y campos minados
En los videos que circulan en plataformas digitales, Ávila Espaillat relata los momentos de terror que vivió en el frente. “Me explotaron los pies las minas, no siento las piernas, no tengo agua, me muero”, expresó visiblemente afectado en uno de los primeros registros. Posteriormente, el criollo detalló que logró salir de la zona de fuego tras arrastrarse durante diez días junto a un compañero hasta alcanzar un hospital militar.
El combatiente explicó que su unidad fue emboscada por múltiples aeronaves no tripuladas. Aunque afirmó haber derribado varios artefactos, uno impactó cerca de su posición dejándolo temporalmente sin visión; al intentar reincorporarse, pisó una mina antipersonal que le destrozó ambas piernas. Tras ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, el soldado permanece a la espera de una tercera operación que ha sido postergada debido a que las instalaciones médicas sufrieron bombardeos durante la noche.
La trampa de las ofertas laborales en el exterior
El caso de Ávila Espaillat, quien arribó a Rusia en agosto pasado y firmó un contrato con las Fuerzas Armadas de esa nación, ha encendido las alarmas sobre los mecanismos utilizados para captar mano de obra dominicana en el extranjero.
Sobre esta situación, el diputado por la Fuerza del Pueblo, Carlos de Pérez, advirtió que jóvenes de distintas provincias están siendo víctimas de esquemas de reclutamiento basados en el engaño. Según denunció el legislador, a los postulantes se les prometen puestos de trabajo bien remunerados en áreas técnicas como mecánica, soldadura o cocina, pero terminan siendo encasillados en el frente de combate.
De Pérez alertó a los organismos de seguridad del Estado tras asegurar que tiene constancia de al menos diez jóvenes más —procedentes en su mayoría de San Cristóbal y del municipio de Bajos de Haina— que ya se encuentran en territorio ruso sometidos a evaluaciones y entrenamientos militares previos a su despliegue operativo.