Ola de demandas contra Six Flags: Más de un centenar de personas denuncian graves lesiones cerebrales por la montaña rusa X2

Una profunda crisis judicial y de seguridad mantiene bajo la lupa al parque temático Six Flags Magic Mountain, ubicado en el sur de California. Un grupo de abogados civiles formalizó esta semana una serie de demandas tras reunir los testimonios de más de un centenar de personas que alegan haber sufrido lesiones cerebrales traumáticas de diversa gravedad durante los últimos dos años, todas atribuidas a la experiencia en la emblemática montaña rusa X2.
La atracción, catalogada dentro de la industria como una montaña rusa de «cuarta dimensión», destaca por sus asientos con giro independiente de 360 grados y caídas casi verticales que alcanzan velocidades próximas a los 128 kilómetros por hora. De acuerdo con los especialistas médicos citados en los expedientes judiciales, la violencia de los movimientos de rápida aceleración y desaceleración genera fuerzas físicas desmedidas en la cabeza de los usuarios, derivando en hemorragias internas y secuelas permanentes.
Testimonios alarmantes y secuelas de por vida
Entre los casos más críticos que sustentan las querellas figuran los de Pamela Guillén, de 40 años, y Naomi Greer-Wilkinson, de 26, quienes perdieron el conocimiento en incidentes separados ocurridos con apenas días de diferencia en julio pasado. Ambas requirieron intervenciones quirúrgicas de urgencia; Guillén debió someterse a terapias para reaprender a caminar y hablar, mientras que Greer-Wilkinson permanece en estado de coma. A estos se suma la demanda de Michael Wilk, un abogado de Los Ángeles que sufrió una hemorragia masiva en febrero, cuadro que le ha generado pérdida de memoria y dificultades cognitivas que le impiden continuar ejerciendo su profesión.
Por su parte, el abogado litigante Timothy Loranger reveló que representa a familias afectadas por desenlaces fatales vinculados a la atracción, entre ellos el de Christopher Hawley, de 22 años, quien falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico, así como el deceso más reciente de otro joven registrado a finales del año pasado, elevando a por lo menos tres las muertes bajo escrutinio.
El silencio corporativo y la respuesta legal
Frente al aluvión de denuncias, la administración de Six Flags ha optado por no emitir declaraciones públicas detalladas, argumentando que no comenta sobre litigios en curso, y se ha limitado a confirmar que la X2 permanece cerrada de forma indefinida desde la tarde del 12 de julio. En audiencias previas, los representantes legales del complejo han desestimado la responsabilidad de la empresa señalando la existencia de señalizaciones que advierten sobre los riesgos inherentes de los juegos mecánicos, además de sostener que la maquinaria opera dentro de los estándares técnicos aprobados para usuarios que siguen las directrices de seguridad.
Pese a estas defensas, los juristas que encabezan el reclamo colectivo sostienen que la compañía tenía pleno conocimiento de los peligros que representaba la atracción desde hace años y que, aun así, continuó operándola poniendo en riesgo la integridad física del público.