lunes, 26 de octubre de 2026
ZN.

LaZona.com.do

Remontada histórica en Brasil: las claves que sellaron el cuarto mandato de Lula da Silva

Publicadolun, 26 oct 2026, 8:45 a. m.
Remontada histórica en Brasil: las claves que sellaron el cuarto mandato de Lula da Silva

Desafiando los pronósticos matemáticos y la inercia política tradicional, Luiz Inácio Lula da Silva consolidó una de las mayores hazañas electorales de la historia reciente de Brasil al consagrarse presidente por cuarta ocasión. Con un 51,8% de los votos válidos frente al 48,2% obtenido por el senador derechista Flávio Bolsonaro, el líder de la izquierda brasileña no solo revirtió la desventaja de la primera vuelta, sino que quebró un precedente que se mantenía invicto desde la promulgación de la Constitución de 1988: jamás un candidato que había avanzado al balotaje en segundo lugar había logrado dar vuelta al resultado final.

La victoria adquiere un matiz aún más dramático al considerar que Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, partía como el favorito tras sumar el 47% de los sufragios en la ronda inicial y recibir el endoso de fuerzas aliadas. Pese a que el bando derrotado ha intentado cuestionar el proceso por la extensión extraordinaria de los horarios de votación en ciertos colegios electorales —medida avalada por el Tribunal Superior Electoral—, el triunfo de Lula a sus 81 años responde a una meticulosa estrategia de 17 días que combinó tres factores determinantes.

1. El despertar de las calles y el dominio digital

El primer gran punto de inflexión fue la reactivación masiva de las bases progresistas. Tras un desempeño inicial marcado por la apatía, los partidarios de Lula coparon las principales arterias urbanas del país, logrando una presencia física que la izquierda no experimentaba con tal magnitud desde hacía más de una década. Esta efervescencia arrastró en particular al voto joven, un segmento crucial que se había mostrado esquivo.

En paralelo, el oficialismo orquestó una agresiva contraofensiva en el ecosistema virtual. Bajo la coordinación del diputado André Janones, la campaña transformó un canal de mensajería instantánea en una maquinaria de combate digital con millones de usuarios activos, neutralizando la histórica ventaja de la derecha en las redes sociales y superando las métricas de popularidad digital en la antesala decisiva.

2. La fuerza del aparato gubernamental

Lula no dudó en utilizar el peso del poder administrativo para amortiguar el descontento socioeconómico. En el breve lapso entre comicios, el Ejecutivo adelantó e incrementó los desembolsos del programa insignia Bolsa Familia, con un alcance directo sobre más de 19 millones de hogares de bajos recursos.

A ello se sumaron alivios a las familias sobreendeudadas, subsidios temporales a los combustibles frente al encarecimiento del crudo internacional y la oportuna aprobación en el Senado de la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales. Aunque analistas y sectores empresariales alertaron sobre el costo fiscal y el carácter eminentemente proselitista de estas medidas, el impacto en el bolsillo de la clase trabajadora rindió frutos directos en las urnas.

3. Momentos de alta tensión en los debates televisivos

El desenlace encontró su catalizador final en el cuadrilátero de la televisión nacional. Si bien los debates cara a cara fueron técnicamente reñidos, el plano emocional inclinó la balanza a favor del mandatario en momentos determinantes.

Durante el debate final, Flávio Bolsonaro apeló a la descalificación física al llamar a Lula «nueve dedos», en alusión al meñique que el presidente perdió en un accidente laboral en 1964. Lula desarmó la provocación con una respuesta rápida: invocó su pasado como obrero fabril y denunció la precarización que sufren millones de trabajadores accidentados por negligencias laborales, forzando a su rival a ofrecer disculpas en vivo.

El segundo golpe ocurrió cuando Lula trajo a colación el asesinato de una niña en un operativo policial en Río de Janeiro, cuestionando el pasado de Bolsonaro como abogado defensor del uniformado involucrado. Descolocado por la presencia de los familiares en el estudio, el senador titubeó y confundió nombres, desmoronando la compostura de su discurso de mano dura en materia de seguridad ciudadana.

Con un caudal que sumó más de 10 millones de votos adicionales respecto a la primera vuelta y una abstención en declive, Lula da Silva reafirma su capacidad de supervivencia política y abre una nueva página en el complejo escenario institucional de Brasil.