Santiago Riverón advierte a Bukele sobre el peligro en Haití tras secuestro de militares salvadoreños

La desaparición de cuatro militares salvadoreños en territorio haitiano ha desatado una intensa polémica regional. Frente a la enérgica advertencia del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien intimó a las bandas armadas haitianas a devolver a sus compatriotas con vida, el alcalde del municipio fronterizo de Dajabón, Santiago Riverón, expresó una cruda postura respecto a la realidad operativa del vecino país.
Riverón advirtió que cualquier incursión bélica convencional se enfrentaría a un escenario hostil e impredecible dominado por las pandillas locales. El funcionario dominicano sostuvo que el mandatario salvadoreño podría enviar un contingente masivo y aun así sufrir bajas críticas, argumentando que las bandas armadas conocen a profundidad el terreno y operan bajo dinámicas sumamente violentas que desafían a las fuerzas regulares.
Posible presión internacional
A pesar de sus advertencias tácticas, el alcalde fronterizo consideró que este suceso marcará un punto de inflexión diplomático. Según Riverón, la retención de los uniformados salvadoreños forzará a la comunidad internacional, y de manera particular a los Estados Unidos, a volcar su atención sobre la crisis de seguridad en Haití, lo que a largo plazo podría acelerar una respuesta contundente contra los grupos criminales.
Por su parte, el presidente salvadoreño reiteró que no se trata de una advertencia vacía. Bukele recordó que su administración logró desarticular a las pandillas en El Salvador y aseguró tener la capacidad de actuar frente a las estructuras criminales haitianas si sus soldados no son devueltos ilesos.
Emboscada a la misión técnica
De acuerdo con los informes oficiales emitidos por la Fuerza Armada de El Salvador, los afectados son cuatro aerotécnicos pertenecientes a la Fuerza de Tarea Libertad II. Las autoridades salvadoreñas han enfatizado que el personal no realizaba tareas de combate, sino que brindaba soporte aéreo para evacuaciones médicas y misiones humanitarias en el marco de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por las Naciones Unidas.
El incidente ocurrió el pasado domingo en la localidad de Santo, dentro del municipio de Croix-des-Bouquets, en las proximidades de Puerto Príncipe. El grupo se desplazaba en un vehículo blindado de regreso a su campamento cuando fue interceptado y emboscado por miembros de las bandas armadas que controlan la zona.