Sobrevivir al horror: El desgarrador relato de Luis Har tras 129 días secuestrado por Hamás

El sábado 7 de octubre de 2023 comenzó con el ensordecedor sonido de las alarmas en el kibutz Nir Itzhak, situado a escasa distancia de la Franja de Gaza. Para el argentino-israelí Luis Har y su entorno, acostumbrados a resguardarse brevemente ante eventuales proyectiles, la rutina cambió de forma drástica cuando ráfagas de balas y explosiones sacudieron directamente las paredes de su hogar. En cuestión de minutos, hombres armados irrumpieron en la vivienda, llevándose por la fuerza a Luis, a su pareja Clara Marman, a sus cuñados Fernando y Gabriela, a la hija de esta última, Mía, e incluso a la mascota familiar.
Esa mañana marcó el inicio de una pesadilla que se extendió durante 129 días. Descalzos y en ropa de dormir, los integrantes de la familia fueron subidos a vehículos y trasladados hacia territorio gazatí bajo una tensión extrema, sobreviviendo incluso a intentos de agresión civil en la frontera. Posteriormente, fueron forzados a descender a más de 40 metros bajo tierra para recorrer túneles estrechos durante horas, hasta emerger camuflados por un gallinero hacia la ciudad de Rafah, donde quedaron confinados en el segundo piso de un edificio residencial.
El desgaste del encierro y el terror psicológico
Aun cuando no enfrentaron agresiones corporales directas dentro del inmueble, el impacto mental fue implacable. Los captores controlaban cada fragmento de información, asegurándoles de forma reiterada que su suerte no le importaba a nadie en el exterior. Luis intentó mitigar la desesperanza asumiendo la cocina con los escasos suministros que recibían, mayormente arroz, tomates o berenjenas, aunque los días de ayuno absoluto se volvieron habituales. Las raciones mínimas, como media pita de pan distribuida a lo largo de una jornada entera, le costaron la pérdida de unos 16 kilos de peso corporal, sumado a severas restricciones de higiene donde un solo balde de agua debía alcanzar para todos.
Una liberación en dos tiempos
El primer alivio llegó a finales de noviembre de 2023 mediante una tregua temporal que facilitó la salida de Clara, Gabriela y la menor Mía tras 53 días de retención. Sin embargo, para Har y su cuñado Fernando la zozobra se multiplicó, al quedar sumidos nuevamente en la incertidumbre militar y sin garantías sobre su destino inmediato.
El desenlace final se produjo cuatro meses después del rapto, cuando fuerzas especiales del ejército israelí ejecutaron una compleja operación de rescate que logró extraerlos con vida. Hoy, tras asimilar la experiencia plasmada en su obra testimonial Rescatados, Har describe esa intervención armada como el instante cumbre de su existencia, simbolizando el cierre de una traumática etapa y el comienzo de una segunda oportunidad.