Bolsa mexicana inicia temporada de balances con contrastes marcados entre minería y consumo

El mercado de valores mexicano inicia una nueva temporada de balances corporativos con un panorama marcadamente dividido. Mientras los sectores vinculados a materias primas, cemento e infraestructura proyectan incrementos operativos sustanciales, el segmento de consumo minorista y autoservicio lidia con un freno en la demanda interna, costos financieros elevados y gastos de operación que limitan la rentabilidad final de los emisores.
Durante el tercer trimestre, el referencial S&P/BMV IPC registró un retroceso cercano al 4,1%, al pasar de las 66.967 unidades en junio a colocarse en torno a los 64.214 puntos hacia finales de septiembre. Diversas firmas de análisis coinciden en que dicho movimiento respondió primordialmente a un ajuste en las valuaciones y a una mayor cautela de los inversionistas ante factores como las tasas de interés globales, la incertidumbre en torno a la futura revisión del T-MEC y la volatilidad macroeconómica, más que a un deterioro estructural generalizado.
Minería e industria llevan la delantera
Las empresas extractivas y de materiales pesados figuran entre las grandes ganadoras del período. El repunte en las cotizaciones internacionales de metales como el cobre y los metales preciosos impulsa las proyecciones de firmas como Grupo México, para la cual se estima un avance del 36% en su EBITDA, e Industrias Peñoles, con un salto proyectado de hasta 59%.
En el rubro de la construcción, Cemex perfila un desempeño favorable gracias a su disciplina en fijación de precios, eficiencias operativas y la aplicación de programas internos de rentabilidad en plazas clave como México y Europa. Las estimaciones apuntan a una expansión del 10% en su EBITDA trimestral. En el renglón de infraestructura y manufactura industrial, compañías como Pinfra —con expectativas de incremento cercanas al 27% en EBITDA—, Alpek y Orbia también muestran un perfil sólido respaldado por mejoras en productividad.
El consumo y el retail enfrentan vientos en contra
La otra cara de la moneda recae en el sector de consumo y tiendas departamentales, donde el gasto familiar no ha alcanzado el ritmo previsto a principios de año. Para Walmart de México y Centroamérica (Walmex), las proyecciones anticipan un leve avance en ventas de alrededor del 2%, pero con una contracción cercana al 3% en su EBITDA, presionada por el esfuerzo comercial para retener clientela y la subida de costos. Situación similar atraviesa Chedraui, con previsiones de retrocesos moderados tanto en facturación como en margen operativo.
Compañías con presencia internacional e industrias conexas también resienten la cautela del consumidor:
- Becle (José Cuervo): Enfrenta una caída estimada de 9,7% en ingresos y de más del 40% en EBITDA, impactada por la desaceleración del mercado estadounidense.
- Genomma Lab: Podría registrar una reducción del 5% en ventas y un recorte de 240 puntos básicos en margen operativo.
- El Puerto de Liverpool: Pese a un alza moderada en ingresos del 4,9%, sus utilidades netas caerían cerca de un 20%.
Resiliencia en aeropuertos y banca
El sector aeroportuario mantiene un tono mayormente positivo, aunque con alertas por la desaceleración del flujo de pasajeros detectada en septiembre. Operadores como GAP, OMA y ASUR proyectan crecimientos operativos respaldados por adquisiciones internacionales y conexiones estratégicas transfronterizas.
En el sistema financiero, Grupo Financiero Banorte se perfila con un incremento cercano al 17% en sus utilidades netas, apuntalado por el dinamismo en la colocación de cartera crediticia, mientras que entidades como Gentera y Banco del Bajío experimentan mayores retos en costo de crédito y provisiones. El rumbo de la plaza bursátil azteca en el cierre del ciclo dependerá de las señales que emitan las direcciones generales sobre presupuestos de capital y el comportamiento de la política monetaria regional.