El cobre pierde impulso ante la fortaleza del dólar y el repunte de los precios energéticos

El mercado de metales básicos experimentó un giro a la baja durante la jornada de este jueves. El cobre borró sus avances previos y retrocedió un 0,5%, situándose en los US$14.345 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres (LME). Este movimiento a la baja responde directamente a la combinación de un repunte en los precios internacionales del petróleo —que volvieron a tocar niveles de tres dígitos— y el avance sostenido del índice del dólar estadounidense, dos factores macroeconómicos que encarecen los costes operativos y limitan el apetito por materias primas industriales.
Presión desde Asia y cautela en la demanda
El retroceso de los metales se vio agravado por el panorama en China, el mayor importador y consumidor global de recursos minerales. Reportes recientes del sector manufacturero de esa nación reflejaron un desempeño por debajo de las expectativas, sembrando dudas sobre el ritmo de crecimiento de su aparato productivo. A este enfriamiento se sumó una semana de festividades oficiales en el gigante asiático, lo cual redujo significativamente el volumen de operaciones y la liquidez en las plazas internacionales.
El comportamiento bajista no fue exclusivo del metal rojo. Otros insumos esenciales sufrieron presiones similares en el parqué londinense:
- Aluminio: retrocedió un 1,1%.
- Zinc: registró una contracción del 1,4%.
Dilema de oferta: tensiones en Chile y movimientos en Panamá
En paralelo a la coyuntura monetaria y energética, los operadores siguen con lupa las señales provenientes de los grandes centros de extracción en América Latina. La oferta global enfrenta riesgos inmediatos por la posibilidad de una huelga laboral en instalaciones operadas por la minera Antofagasta Plc en Chile, país cuya extracción nacional viene registrando sus niveles más deprimidos en más de una década y media. En contraste, el gobierno de Panamá ha puesto sobre la mesa una propuesta formal para reactivar las operaciones en su principal yacimiento minero, lo que eventualmente inyectaría volumen al mercado.
Actualmente, la plaza londinense refleja un patrón de backwardation, donde los precios al contado superan a los contratos a tres meses. Esta condición técnica suele ser síntoma de tensiones de suministro a corto plazo y temores de desabastecimiento, una dinámica similar a la experimentada semanas atrás ante las especulaciones sobre aranceles estadounidenses que amenazaban con restringir la disponibilidad de metal refinado fuera del territorio norteamericano.