El cobre retoma impulso y supera la barrera de los US$14.000 tras el nuevo balance de poder en EE. UU.

El mercado de materias primas vivió una jornada de marcada volatilidad este miércoles, culminando con una sólida recuperación en las cotizaciones del cobre. El metal rojo revirtió sus pérdidas tempranas y escaló por encima del umbral de los US$14.000 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres (LME), impulsado por el debilitamiento del dólar y un repunte sincronizado en los mercados de renta variable.
El detonante de este reacomodo financiero fue el desenlace de los comicios de mitad de término en Estados Unidos, donde el Partido Demócrata consolidó el control de ambas cámaras del Congreso. Este nuevo escenario legislativo proyecta un freno institucional a la agenda económica y regulatoria del presidente Donald Trump, obligando a los inversionistas a recalibrar sus carteras tras el dominio republicano que caracterizó los primeros dos años de su actual periodo.
La inteligencia artificial y las dudas sobre la infraestructura
El cobre ha transitado por meses de notable agitación. Tras tocar techos históricos en septiembre, las cotizaciones cedieron terreno ante la creciente inquietud en torno a la sostenibilidad del gasto en infraestructura de inteligencia artificial (IA) y su impacto en el crecimiento global. La caída inicial en las bolsas respondió a temores de que un Congreso dividido o con mayoría opositora ralentice los incentivos para nuevos centros de datos.
De acuerdo con analistas del sector, como Li Xuezhi, director de investigación de Chaos Ternary Futures Co., el escrutinio legislativo sobre las grandes tecnológicas mantendrá una presión de fondo sobre el metal. A pesar de los rebotes coyunturales, la demanda real de infraestructura intensiva en cableado y conducción eléctrica seguirá bajo la lupa del mercado.
Expectativas arancelarias y el pulso entre mercados
Otro elemento que mantiene en vilo a los operadores es la política comercial de la Casa Blanca, particularmente la advertencia de imponer aranceles a las importaciones de cobre refinado. Esta amenaza había generado flujos atípicos de metal hacia territorio estadounidense, elevando las cotizaciones en el Comex por encima de los valores de Londres.
No obstante, la prima entre ambos contratos se ha estrechado en las últimas semanas. El costo de la vida y las presiones inflacionarias —factores determinantes en el descontento del electorado estadounidense— generan dudas sobre si el Ejecutivo finalmente implementará estos gravámenes. A media mañana en las plazas europeas, el diferencial entre Comex y la LME operaba con una ventaja moderada de unos US$100 por tonelada a favor de la plaza neoyorquina.
Hacia el cierre de la sesión matutina, el cobre registraba un avance del 0,6% para ubicarse en US$14.116 por tonelada, dejando atrás una caída previa del 1,5%. En el resto del complejo de metales básicos, el níquel lideró las ganancias con un salto del 2%.