El cobre se encamina a su balance semanal más débil desde mayo ante la desaceleración fabril en China

Presión bajista desde Asia y tensiones energéticas
El mercado internacional de materias primas atraviesa días de marcada cautela. Los contratos a futuro del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) experimentaron un leve rebote del 0,5% para cotizar cerca de los US$14.313,50 por tonelada, aprovechando el debilitamiento del dólar estadounidense. Sin embargo, este repunte puntual no evita que el metal cierre la semana con un retroceso de aproximadamente el 2%, registrando su peor desempeño semanal desde mayo.
Este declive responde de manera directa a los signos de debilidad en el sector industrial de China, el principal consumidor de metales a nivel global. El estancamiento fabril en el gigante asiático, en combinación con el encarecimiento de los insumos energéticos por la escalada del crudo a raíz de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, ha encendido las alarmas sobre una contracción en la demanda global.
Brechas en la oferta actúan como soporte
A pesar del declive semanal, los precios del cobre continúan oscilando en niveles elevados dentro de una perspectiva histórica, sostenidos por una persistente escasez en el suministro físico. Las advertencias de aranceles estadounidenses sobre el metal refinado han provocado que operadores redirijan cientos de miles de toneladas hacia puertos en Estados Unidos, generando temores de desabastecimiento en otras regiones.
A este panorama se suman las tensiones laborales en Chile, donde una huelga en un yacimiento clave añade presión a una producción nacional que recientemente ha tocado mínimos de más de una década. En este sentido, analistas de Bank of America Corp. señalaron que, aunque el conflicto en Medio Oriente limita el margen de avance para los metales básicos, la menor disponibilidad global de cobre, níquel y aluminio proporciona un piso firme frente a correcciones más agresivas.
Expectativa macroeconómica y otros metales
Los operadores bursátiles mantienen la atención puesta en los datos oficiales de empleo en Estados Unidos. Las previsiones de una desaceleración en las contrataciones de septiembre podrían restarle argumentos a la Reserva Federal para endurecer su política monetaria, factor que favorecería el apetito por el riesgo y daría un respiro a las materias primas cotizadas en divisa estadounidense.
En el resto de la plaza de metales industriales, el aluminio anotó un retroceso del 0,2% y el estaño cayó un 0,7%. Por su parte, el mineral de hierro profundizó su racha negativa con una caída del 1,3% en Singapur hasta situarse en US$91,30 por tonelada, su cotización más baja en dos años, en momentos en que la Bolsa de Materias Primas de Dalian se mantuvo inactiva por feriado bancario.