El G7 liberará hasta 100 millones de barriles de reservas estratégicas para frenar la escalada del combustible

En un esfuerzo coordinado por frenar la escalada inflacionaria en los precios de los hidrocarburos, el Grupo de los Siete (G7) acordó la liberación de hasta 100 millones de barriles de sus reservas de emergencia de petróleo crudo y diésel. La medida, estructurada bajo la coordinación técnica de la Agencia Internacional de Energía (AIE), se implementará de manera paulatina a lo largo de los próximos cuatro meses.
Alivio inmediato para el suministro de diésel
El anuncio formal fue realizado por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ostenta la presidencia de turno del bloque de potencias occidentales. Macron detalló que el objetivo central es inducir una corrección a la baja en las cotizaciones internacionales, priorizando de forma específica el abastecimiento de destilados medios como el diésel, un insumo crítico para la industria, el transporte de carga y la logística global.
El acuerdo multilateral se consolida luego de que la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, intensificara la presión sobre sus socios europeos. Desde Washington se había dejado sobre la mesa la posibilidad de restringir las exportaciones de combustibles estadounidenses hacia Europa si el Viejo Continente no movilizaba con mayor celeridad sus propios inventarios de emergencia, una amenaza latente que ponía en jaque la estabilidad energética europea.
Impacto directo en los mercados
El mandatario estadounidense celebró el consenso a través de sus plataformas oficiales, confirmando que la disposición de inventarios arrancará de inmediato y subrayando el compromiso conjunto de mantener abiertas las vías de comercio exterior sin vetos a la exportación.
Esta intervención estratégica sigue a la hoja de ruta trazada en marzo pasado, cuando la AIE contempló la liberación de 400 millones de barriles tras las tensiones bélicas vinculadas a Irán. Como respuesta inmediata a la confirmación de la medida, la prima de riesgo del diésel frente al petróleo crudo registró un retroceso notable en las plazas financieras internacionales, reflejando el alivio de los operadores ante la inyección de oferta física en el mercado.