El oro pierde brillo ante la escalada del crudo y la incertidumbre sobre las tasas de la Fed

El mercado de metales preciosos volvió a ceder terreno esta semana. El oro profundizó su tendencia a la baja al situarse en torno a los US$4,120 la onza, presionado de forma directa por un repunte sostenido en los precios del petróleo que vuelve a encender las alarmas sobre la inflación global y nubla la ruta de la política monetaria en Estados Unidos.
El precio del crudo escaló recientemente a su nivel más alto en cinco meses, impulsado por las declaraciones de Irán sobre un eventual control del estratégico estrecho de Ormuz y las crecientes discrepancias en el Congreso estadounidense frente a los acuerdos energéticos bilaterales entre Donald Trump y Rusia. Desde que el conflicto entre Washington y Teherán estalló a finales de febrero, la cotización del metal dorado ha transitado en dirección contraria al crudo: las perturbaciones en el transporte de hidrocarburos han acelerado el costo de la vida y forzado a los bancos centrales a mantener una postura restrictiva, un escenario adverso para activos como el oro que no generan rendimientos por intereses.
La mirada fija en la Reserva Federal
En Wall Street, los operadores se encuentran recalibrando sus carteras en busca de pistas certeras sobre el futuro del costo del dinero. Las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, previas al habitual período de silencio del organismo, apuntan a que el banco central estadounidense mantendría las tasas sin cambios en su próxima reunión. Aunque esta lectura redujo momentáneamente la probabilidad implícita de un incremento inmediato de 25 puntos básicos a menos del 20%, el mercado de futuros sigue descontando con una probabilidad cercana al 90% al menos un ajuste alcista adicional antes de que concluya el año.
Este panorama mantiene tensos los rendimientos de la deuda soberana estadounidense, cuya estabilidad relativa a principios de semana —combinada con el apetito por acciones tecnológicas— restó atractivo al oro como refugio tradicional frente a la volatilidad.
Comportamiento del mercado y otros metales
Durante la jornada, el oro al contado llegó a marcar los US$4,123.59 por onza, reflejando un retroceso diario del 0.4% tras haber cedido un 0.6% en la víspera. Aunque el metal ha logrado defender la barrera psicológica de los US$4,100 a lo largo del mes, acumula una pérdida de casi un 20% desde el inicio de las hostilidades geopolíticas en febrero.
El resto del complejo de metales preciosos mostró un desempeño dispar:
- Plata: se mantuvo prácticamente plana cotizando sobre los US$57.20 la onza.
- Platino: operó en un margen estrecho sin variaciones significativas.
- Paladio: registró bajas moderadas en las operaciones de la jornada.