El oro quiebra la barrera de los US$4,000 tras el vuelco electoral en el Congreso de Estados Unidos

El mercado de materias primas vivió una jornada de fuerte efervescencia este miércoles. La cotización internacional del oro superó con contundencia el umbral de los US$4,000 por onza, marcando su avance diario más pronunciado desde el pasado mes de agosto. El catalizador de este salto fue el resultado de las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde el Partido Demócrata aseguró el control de ambas cámaras del Capitolio, asestando un revés político a la administración de Donald Trump y provocando un repliegue inmediato tanto en el dólar como en los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El oro al contado llegó a subir cerca de un 3% durante la sesión matutina de Nueva York para situarse en torno a los US$4,042.6 por onza, mientras que la plata no se quedó atrás y escaló más de un 4.4% hasta rozar los US$52. Con los demócratas sumando al menos 228 escaños en la Cámara de Representantes y 54 asientos en el Senado, los inversionistas descuentan que la Casa Blanca enfrentará serias trabas para desplegar un gasto público desmedido. Esta perspectiva de menor endeudamiento federal redujo la presión sobre la deuda soberana, abaratando el costo de oportunidad de mantener metales que no devengan intereses.
Un respiro para las materias primas frente al billete verde
El retroceso del dólar abarata de inmediato las compras de oro para tenedores de otras divisas, inyectando dinamismo a un sector que venía golpeado por la fortaleza monetaria y los altos costos energéticos. Analistas del sector financiero destacan que este movimiento responde a un reajuste de carteras: al moderarse las expectativas de una expansión fiscal agresiva, el mercado alivia temores sobre una sobreemisión de deuda y reconfigura sus coberturas de riesgo.
No obstante, la subida actual se produce tras meses de dura corrección. Afectado por las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Washington y Teherán desatado en febrero, sumado a las presiones inflacionarias globales, el oro acumulaba un desplome cercano al 25% y venía de registrar mínimos de doce meses. Recuperar el soporte clave de los US$3,970 forzó a los operadores que mantenían posiciones cortas o bajistas a cerrar sus contratos apresuradamente, acelerando las compras técnicas.
Niveles técnicos bajo la lupa y la sombra de la Reserva Federal
A nivel de análisis técnico, el metal precioso logró rebotar desde su piso reciente de US$3,870, pero los expertos advierten que aún cotiza por debajo de sus principales medias móviles. Para confirmar un cambio de tendencia sostenible hacia máximos de US$4,200 o US$4,500, los compradores deberán perforar con solidez las resistencias inmediatas de US$4,060 y US$4,100. De fallar en el intento, una recaída por debajo de US$3,960 reabriría el camino hacia los US$3,800.
El foco de los operadores se traslada ahora hacia la Reserva Federal. Con la expectativa de un posible endurecimiento de tasas de interés hacia el cierre de año y la inminente divulgación de las cifras oficiales del mercado laboral estadounidense, cualquier sorpresa en los datos de empleo podría reanimar al dólar y poner a prueba la solidez de este renacido apetito por el oro.