El oro rompe la barrera de los US$4.100 impulsado por el retroceso del dólar y el giro político en Washington

El mercado de materias primas experimenta una notable reactivación con el oro consolidando su mayor repunte en meses. Tras anotarse un alza superior al 3% en la jornada previa, el metal dorado extendió sus ganancias este jueves con un avance de hasta 2,1%, situándose en torno a los US$4.146 por onza y consolidándose con firmeza por encima de la cota psicológica de los US$4.000.
El peso del dólar y las tasas de interés
Este movimiento alcista responde directamente al cambio de dinámicas en los mercados financieros internacionales. La contundente victoria demócrata en el Congreso estadounidense durante las recientes elecciones de mitad de legislatura provocó un repliegue tanto del dólar como de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Los inversionistas descuentan ahora que las ambiciosas iniciativas de gasto y los planes fiscales de la administración del presidente Donald Trump enfrentarán un freno institucional significativo.
Para el oro, que no genera intereses por sí mismo, una disminución en los rendimientos de la deuda pública y una divisa estadounidense más débil representan el catalizador perfecto, abaratando su adquisición para compradores internacionales. De acuerdo con Christopher Wong, estratega de Oversea-Chinese Banking Corp., el comportamiento actual responde fundamentalmente a las expectativas de los operadores más que a transformaciones inmediatas de política pública.
Presiones energéticas a la baja y la mirada en la Fed
El contexto macroeconómico se ve complementado por la distensión en el sector energético. Los futuros del crudo Brent ampliaron sus pérdidas y cayeron por debajo de los US$100 por barril, nivel que no perforaban desde comienzos de octubre, luego de que Washington redujera las probabilidades de una acción militar contra Irán tras el desenlace electoral.
La moderación en los precios del crudo contribuye a enfriar las presiones sobre la inflación, lo que a su vez podría restar rigidez a la política monetaria restrictiva de la Reserva Federal. Aunque el metal áureo aún arrastra pérdidas acumuladas desde el inicio de las tensiones bélicas a finales de febrero, analistas observan señales de que el activo podría haber encontrado un piso técnico, a la espera de que los rendimientos reales continúen estabilizándose a la baja.
Comportamiento generalizado de los metales
La tendencia positiva no se limitó únicamente al oro. El precio al contado del metal se ubicó en US$4.139,29 la onza, mientras que la plata sumó un 1,7% para cotizarse en US$53,11, luego de un repunte cercano al 5% el día anterior. El platino y el paladio también registraron números verdes, en contraste con el índice que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de monedas, el cual retrocedió un 0,2% adicional.
La atención de los parqués se traslada ahora a la publicación del informe oficial sobre el empleo no agrícola en Estados Unidos. Dicho balance ofrecerá una lectura crítica sobre la salud del mercado laboral y marcará la pauta sobre el margen de maniobra que dispondrá la Reserva Federal para comenzar a flexibilizar el costo del dinero.