El petróleo retrocede hacia los US$100 tras el inesperado descuento de Arabia Saudita a sus clientes en Asia

El mercado petrolero internacional experimentó un giro significativo en las últimas horas. Las cotizaciones del crudo retrocedieron con fuerza luego de que el gigante estatal Saudi Aramco resolviera aplicar un descuento sorpresivo a los envíos de su crudo liviano (Arab Light) destinados a compradores en Asia. Esta jugada estratégica contrarrestó de inmediato las presiones alcistas derivadas de la intensificación de las hostilidades bélicas en Yemen y Medio Oriente.
Tras el anuncio, el barril de Brent cayó hasta ubicarse en el entorno de los US$101, mientras que el intermedio de Texas (WTI) retrocedió hacia la franja de los US$90. La rebaja impuesta por el reino saudí fue de US$5 por barril por debajo del índice regional de referencia, estableciendo los costos oficiales de venta (OSP) en su cota más baja desde 2020. Dicha medida tomó por sorpresa a las refinerías y analistas de plaza, que anticipaban un incremento en idéntica proporción para este mes.
Geopolítica al rojo vivo en las rutas marítimas
El desplome en las cotizaciones se produce paradójicamente en un contexto de alta fricción geopolítica. En Yemen, las fuerzas gubernamentales respaldadas por Riad intensificaron su ofensiva para arrebatar posiciones estratégicas a los rebeldes hutíes, grupo respaldado por Irán que ha mantenido ataques recurrentes contra infraestructuras energéticas y la navegación civil.
La pugna por el control de la costa occidental yemení y el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb enciende las alarmas en el transporte marítimo internacional. El tránsito por el estrecho de Ormuz, aunque reanudado tras los choques iniciales entre Washington, Tel Aviv y Teherán, sigue expuesto a constantes alertas de seguridad reportadas por organismos de vigilancia naval en la zona.
“Las infraestructuras de oleoductos, refinerías y terminales de carga continúan siendo sumamente vulnerables a las incursiones rebeldes”, destacó June Goh, analista sénior de la firma Sparta Commodities SA, advirtiendo sobre las dificultades logísticas que enfrenta Arabia Saudita para canalizar sus despachos por el mar Rojo.
Reservas de emergencia y la postura de la OPEP+
La distensión temporal de los precios también responde a medidas conjuntas de las principales potencias globales. Para atajar la inflación generada por el crudo, el Grupo de los Siete (G7) y sus socios coordinaron una nueva liberación de crudo desde sus reservas estratégicas de emergencia.
En paralelo, el cartel de la OPEP+ resolvió mantener inalterada su hoja de ruta de cuotas de extracción para el mes entrante, optando por la cautela ante un panorama donde la producción de varios socios aún no recupera los niveles previos a las hostilidades.
Soni Kumari, estratega de materias primas de ANZ Group Holdings Ltd., anticipa que la combinación de mayores flujos de gas y las reservas liberadas mantendrá el barril fluctuando en una banda de entre US$95 y US$100, con la advertencia latente de que cualquier nueva interrupción física en los suministros podría empujar la cotización nuevamente hacia los US$110.