El petróleo se mantiene cerca de los US$100 mientras Medio Oriente normaliza el 98% de sus envíos

El mercado petrolero internacional experimenta un pulso constante entre el retorno de la oferta y las persistentes tensiones logísticas. Los flujos de crudo que transitan por el estratégico estrecho de Ormuz y los puertos del golfo Pérsico han retomado casi por completo el ritmo previo a la reciente escalada bélica, situándose en torno al 98% de sus niveles operativos habituales. Pese a esta reactivación en los despachos, los precios del barril continúan coqueteando con la barrera psicológica de los US$100, reflejando la cautela de los operadores globales.
En las plazas financieras de Londres y Nueva York, las estimaciones bancarias ubican las exportaciones de la región en un promedio reciente de 17.5 millones de barriles diarios, alcanzando incluso un volumen consolidado de cerca de 23 millones de barriles diarios si se incorporan las salidas alternativas por el mar Rojo. Este dinamismo ha estado impulsado en gran parte por Arabia Saudita, nación que ha duplicado el bombeo a través de su oleoducto Este-Oeste y colocado cargamentos adicionales en el mercado al contado hacia refinerías en Asia, sorteando las complicaciones de seguridad que obligaron a muchos buques cisterna a navegar sin transpondedores satelitales activos.
Intervenciones de emergencia y discrepancias entre aliados
Frente al riesgo de que los costos energéticos asfixien el crecimiento económico, Washington intensificó sus medidas de contingencia mediante la colocación de un lote de hasta 40 millones de barriles procedentes de su Reserva Estratégica de Petróleo, completando el cronograma pactado con la Agencia Internacional de Energía. No obstante, la medida vino acompañada de fricciones diplomáticas; el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, criticó abiertamente la lentitud de los socios europeos, señalando que varios países del bloque apenas han suministrado una fracción de los volúmenes prometidos para estabilizar las cotizaciones.
Al mismo tiempo, la crisis en el segmento de los combustibles destilados añade leña al fuego. El precio minorista del diésel en territorio norteamericano superó recientemente los US$6.50 por galón —un máximo histórico—, mientras que la prolongación de las restricciones a las exportaciones diésel por parte de Rusia, golpeada por ataques a sus refinerías, mantiene a las plantas de procesamiento trabajando al límite de su capacidad en todo el mundo.
Cotizaciones en los parqués internacionales
Aunque algunos indicadores de corto plazo muestran una leve moderación en los fletes marítimos y una reducción en las primas de entrega inmediata, los analistas coinciden en que aún es prematuro dar por superado el ciclo de volatilidad. En la jornada más reciente, los contratos de crudo reflejaron este balance mixto:
- Brent (noviembre): Subió un 0.9%, colocándose en los US$103.50 por barril en su fecha de expiración.
- Brent (diciembre): El contrato más activo avanzó un 1.4% hasta cotizar en US$97.53.
- West Texas Intermediate (WTI): Registró un alza del 1.2%, situándose sobre los US$90.48 por barril.