Mercados en cautela: Prevén que la aversión al riesgo se extienda hasta mediados de noviembre

El panorama para los mercados financieros internacionales luce cargado de cautela. De acuerdo con proyecciones de Michael Hartnett, estratega jefe de Bank of America, la actitud defensiva y de aversión al riesgo entre los inversionistas globales se mantendrá firme, al menos, hasta mediados de noviembre. Este comportamiento responde tanto al ruido generado en torno a la sostenibilidad del auge de la inteligencia artificial como a la incertidumbre derivada del calendario electoral en Estados Unidos.
En su más reciente análisis dirigido a clientes, Hartnett anticipa una trayectoria a la baja en los rendimientos de la renta fija, las acciones y el dólar estadounidense. Entre los factores determinantes, el estratega advierte que Wall Street aún no ha descontado por completo el impacto de un eventual control demócrata en ambas cámaras del Congreso estadounidense, un escenario que podría poner fin al actual régimen de baja tributación corporativa y desregulación, golpeando las expectativas de ganancias empresariales.
Entre la euforia por la IA y el fantasma de una burbuja
A pesar de las dudas, el interés por la tecnología de vanguardia sigue moviendo capitales masivos. Registros de EPFR Global muestran que las acciones tecnológicas alcanzaron recientemente sus mayores entradas semanales de flujos desde julio, ubicando la exposición de los gestores globales al sector en sus niveles más altos desde mediados de 2020. No obstante, las alarmas comienzan a sonar con más fuerza entre los pesos pesados del mercado.
El inversionista multimillonario Ken Griffin advirtió recientemente que el mercado se encuentra «casi con toda seguridad» frente a una burbuja en torno a la inteligencia artificial. A estas preocupaciones se suman presiones adicionales como el repunte en los precios del crudo, mayores costos de financiamiento y la ampliación en los diferenciales de deuda de las grandes empresas del sector tecnológico.
El refugio en activos defensivos
Frente a este escenario volátil, el dinero inteligente ha comenzado a rotar hacia posiciones más conservadoras:
- Diversificación del índice: La versión equitativa del S&P 500 (equal-weight) ha superado al índice tradicional ponderado por capitalización, mostrando que los inversores prefieren no depender exclusivamente de un puñado de gigantes tecnológicos.
- Consumo masivo al alza: Los valores vinculados a bienes de consumo básico han mostrado un repunte histórico, perfilándose hacia uno de sus mejores meses en décadas.
- Riesgo soberano europeo: Los analistas vigilan de cerca la evolución de la deuda francesa y una posible intervención del Banco Central Europeo como termómetros clave para medir cuándo volverá el apetito por el riesgo.