Microsoft capitaliza la fiebre de la IA mientras Alphabet tropieza en Wall Street

El debate sobre la rentabilidad real de la inteligencia artificial ha alcanzado un punto de inflexión decisivo en Wall Street. Las presentaciones trimestrales de Alphabet y Microsoft marcaron una clara divergencia en la percepción de los inversionistas: mientras la compañía de Redmond demostró capacidad para transformar la tecnología generativa en ingresos palpables, la matriz de Google sufrió un desplome del 13% debido a dudas crecientes sobre la monetización de sus motores de búsqueda y la sangría de su flujo de caja.
Dos modelos, dos realidades financieras
El contraste fundamental radica en cómo ambas corporaciones están llevando la tecnología a sus líneas de negocio. Microsoft reportó ingresos por US$92.300 millones, un incremento interanual del 19%, impulsado por el despliegue corporativo de Copilot y la expansión de Azure, cuya facturación creció un 48% hasta los US$33.200 millones, superando las proyecciones del mercado.
Por el contrario, aunque Alphabet registró ingresos globales por US$127.600 millones (un avance del 25% sin efectos cambiarios), su negocio neurálgico de búsquedas se desaceleró a un 12%, frente al 16,8% registrado en el trimestre previo. El director comercial de Google, Philipp Schindler, admitió que las consultas gestionadas a través del denominado Modo IA generan menores ingresos por publicidad en comparación con las búsquedas convencionales, planteando interrogantes sobre el impacto erosivo que esta transición puede tener en su principal fuente de beneficios.
La pesada factura de la infraestructura
El desarrollo a hiperescala de modelos avanzados exige un esfuerzo de capital sin precedentes, y es aquí donde la brecha financiera se hace más evidente:
- Flujo de caja libre: Microsoft retuvo un saldo positivo de US$18.600 millones, mientras que Alphabet anotó un registro negativo de US$9.100 millones, acumulando su segundo trimestre consecutivo en números rojos.
- Gasto de capital (CapEx): Alphabet destinó US$51.400 millones al desembolso de infraestructura y acumulación de procesadores TPU, al tiempo que Microsoft invirtió US$45.200 millones, anticipando erogaciones superiores a los US$50.000 millones para el trimestre venidero.
- Desempeño en la nube: Google Cloud mostró un notable crecimiento del 103% (US$30.700 millones) con un margen operativo del 36,2% y compromisos contractuales acumulados por US$561.000 millones, una cifra robusta que, no obstante, no logró compensar la debilidad del flanco publicitario ante los ojos de los analistas.
Ajustes en las valoraciones y visión a futuro
Firma tras firma de corretaje comenzó a recalibrar expectativas. Analistas de JPMorgan recortaron el precio objetivo de Alphabet de US$425 a US$375, advirtiendo sobre el estrecho margen de maniobra que tiene una firma con flujo de caja negativo cuando su negocio central exhibe signos de desaceleración. Citi también ajustó su proyección a US$375 para Alphabet, mientras elevó su precio objetivo para Microsoft de US$636 a US$680.
El desafío para Microsoft reside ahora en su capacidad de satisfacer una demanda empresarial que sobrepasa su disponibilidad técnica, mientras que Alphabet debe encontrar con urgencia la fórmula para que el volumen récord de consultas impulsadas por IA vuelva a traducirse en altos rendimientos publicitarios.