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¿Momento de comprar lujo? La caída en la confianza del consumidor abre una ventana estratégica para los inversores

Publicadomiércoles, 2 de septiembre de 2026, 4:00 p. m.
¿Momento de comprar lujo? La caída en la confianza del consumidor abre una ventana estratégica para los inversores

Apostar por las firmas de alta gama se ha transformado en una jugada a contracorriente dentro de los parqués internacionales. Tras acumular meses de rezago frente al mercado general y registrar caídas de hasta un 25% antes de estabilizarse, el sector comienza a enviar señales técnicas que sugieren que el declive podría estar tocando fondo, abriendo una ventana táctica para inversores con visión a largo plazo.

Históricamente, los momentos de mayor desánimo en el gasto del consumidor suelen preceder etapas de sólido rendimiento para las marcas premium. Los registros del Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Míchigan revelan que, tras alcanzar niveles mínimos, los valores de consumo cíclico y de lujo han superado al mercado en un promedio de entre 9% y 12% en los 12 meses posteriores. Aunque los estímulos en China aún no terminan de encender el motor de compra y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente añaden cautela, mercados emergentes y plazas como Corea del Sur han cobrado un protagonismo superior, manteniendo a flote la expectativa de un repunte progresivo.

Brecha entre el lujo duro y la moda tradicional

El comportamiento dentro del rubro no ha sido homogéneo. Los compradores han priorizado el denominado lujo duro (joyas y alta relojería) por encima del lujo blando (marroquinería y confección textil). Esta divergencia ha impulsado con fuerza a empresas como Richemont —casa matriz de Cartier— y la danesa Pandora, mientras gigantes como LVMH y Hermès han sufrido retrocesos cercanos al 30% y 27%, respectivamente.

Analistas de firmas como Bernstein destacan que la joyería fina ofrece ventajas estructurales inigualables en tiempos de incertidumbre: un fuerte poder de fijación de precios, menor penetración de mercado y una percepción de valor refugio que la ropa y los bolsos no logran equiparar con la misma solidez.

Valoraciones atractivas y enfoque selectivo

El múltiplo precio-beneficio futuro del sector ha vuelto a situarse en torno a 25 veces, alineándose con su media histórica de la última década. Sin embargo, las disparidades internas dejan oportunidades puntuales. Por ejemplo, LVMH cotiza actualmente con un descuento cercano al 25% frente a sus competidores directos, situándose en uno de sus niveles relativos más baratos en diez años.

Aunque analistas de entidades como Bank of America mantienen recomendaciones de compra sobre conglomerados como LVMH, Hermès y Richemont, advierten que la reactivación no será lineal. El impacto de las políticas fiscales sobre patrimonios en China y la cautela del consumidor estadounidense exigen que las carteras de inversión dejen atrás la diversificación pasiva y seleccionen minuciosamente aquellas marcas con balances sólidos y ventajas competitivas consolidadas.