Petróleo de Texas retrocede casi un 3 % ante expectativas diplomáticas con Irán y el nuevo mapa político en EE. UU.

El petróleo intermedio de Texas (WTI) experimentó un notable retroceso este miércoles al ceder un 2,98 %, cerrando la sesión en 93,23 dólares el barril. La cotización del crudo de referencia en Estados Unidos se vio arrastrada por dos factores determinantes: la expectativa de una salida diplomática al conflicto armado con Irán y la reconfiguración de fuerzas en Washington tras las elecciones de mitad de mandato.
Durante las primeras horas de operaciones en el mercado de futuros de Nueva York, los contratos para entrega en diciembre llegaron a registrar una pérdida de 2,86 dólares respecto a la jornada previa, marcando mínimos en torno a los 95,45 dólares por barril antes de profundizar su caída. Los operadores bursátiles mantienen la atención puesta en los posibles acercamientos entre la administración estadounidense y Teherán para poner fin a las hostilidades desatadas a finales de febrero, aunque persiste la cautela ante eventuales reanudaciones de ataques militares.
Reacomodo en el Congreso de Washington
El giro en los precios también coincidió con el resultado de los comicios legislativos en Estados Unidos, donde los demócratas lograron asegurar el control de ambas cámaras del Congreso, desplazando la hegemonía que mantenían los republicanos alineados con Donald Trump.
Analistas del sector advierten que la nueva correlación de fuerzas legislativas condicionará la agenda gubernamental, aunque sin giros bruscos en el corto plazo. Michelle Brouhard, responsable de política y riesgo geopolítico de la firma Kpler, subrayó que este cambio parlamentario "podría limitar el margen de actuación de Trump en el Congreso, aunque sus efectos sobre la política exterior no serán inmediatos", recordando que la nueva legislatura tomará posesión formalmente el 3 de enero, lo que deja una ventana de transición crítica.
Advertencias sobre el rumbo de la energía
Desde el sector financiero, el foco de preocupación se mantiene en la volatilidad de Oriente Medio. Mike Bell, estratega de RBC BlueBay Asset Management, indicó que el mayor peligro para los mercados radica en una potencial intensificación de las maniobras militares en la región durante las próximas semanas. Según el analista, una nueva escalada en los hidrocarburos no solo encarecería la energía a nivel global, sino que impactaría de forma simultánea a los mercados de renta variable y bonos soberanos.
A su vez, la perspectiva de un Congreso polarizado anticipa trabas sustanciales para reformas económicas de gran calado, delineando un escenario de cautela para los inversionistas que siguen con lupa la estabilidad del suministro energético mundial.