Sacudida en el sector tecnológico arrastra a las bolsas asiáticas mientras los inversores buscan refugio en bonos y divisas seguras

Las principales plazas bursátiles de Asia profundizaron su racha negativa este viernes, replicando el fuerte retroceso vivido en Wall Street. La cautela se apoderó de los inversionistas internacionales, quienes optaron por deshacer posiciones en los gigantes tecnológicos tras las alzas récord registradas a inicios de año, trasladando su liquidez hacia instrumentos de menor volatilidad como los bonos soberanos y monedas de resguardo.
El índice de referencia regional MSCI cayó un 0,3%, hilvanando su segunda sesión consecutiva en terreno negativo. Esta tendencia se produjo tras una jornada demoledora en Nueva York, donde el Nasdaq 100 se desplomó un 2,9% y el Índice de Semiconductores de Filadelfia retrocedió un 6,7%. Títulos de alta ponderación como Tesla y Meta Platforms sufrieron fuertes castigos tras la divulgación de sus balances corporativos, avivando las dudas sobre si el ritmo de gasto e inversión en inteligencia artificial podrá justificar las altas valoraciones en el corto plazo.
Freno a las tecnológicas y búsqueda de estabilidad
El freno en el dinamismo del sector también se reflejó en decisiones corporativas directas: el fabricante surcoreano de microchips SK Hynix decidió cancelar la oferta pública inicial (OPI) de su filial Solidigm en Estados Unidos debido a la resistencia de los accionistas. En lugar de liquidar su exposición a la renta variable por completo, numerosos fondos rotaron su capital hacia sectores defensivos tradicionales, como los servicios públicos y compañías con dividendos estables.
Paralelamente, el mercado de renta fija vivió una de sus sesiones más activas en los últimos dos años. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendió 17 puntos básicos hasta situarse en el 4,95%, quebrando el umbral psicológico del 5% por primera vez en un mes. En el mercado de divisas, el yen japonés lideró las ganancias frente a las principales monedas del Grupo de los Diez, ubicándose cerca de las 156,60 unidades por dólar.
Tensiones geopolíticas y debilidad en China
El complejo escenario macroeconómico estuvo acompañado por presiones en las materias primas. El crudo Brent se mantuvo firme en torno a los US$113 por barril, impulsado por nuevos focos de inestabilidad y ataques en infraestructuras clave de Arabia Saudita que reactivaron las preocupaciones sobre el suministro global de energía.
Por su parte, los parqués de China continental y Hong Kong continuaron exhibiendo debilidad estructural, acumulando una sangría de US$2,4 billones desde los máximos de mayo. La caída de Alibaba, que arrastró al índice Hang Seng con una pérdida de casi un 5%, refleja el pesimismo de los operadores ante la falta de catalizadores claros. Con la Reserva Federal próxima a anunciar su decisión de tasas y los resultados pendientes de Microsoft, Amazon y Alphabet, los analistas anticipan semanas de alta volatilidad y selectividad en los flujos globales.