SpaceX recupera US$750.000 millones en Wall Street y frena la tormenta bursátil tras su debut

Un respiro clave tras meses de turbulencia bursátil
Los inversionistas de SpaceX comienzan a ver la luz al final del túnel luego de un periodo marcado por una volatilidad asfixiante. Las acciones de la compañía aeroespacial capitaneada por Elon Musk lograron consolidarse durante toda esta semana por encima de la barrera de los US$160, un nivel que no conquistaban desde inicios del pasado mes de julio. Este comportamiento representa un repunte del 48% en solo tres meses, alejándose del suelo de US$108 alcanzado a principios de agosto y restituyendo más de US$750.000 millones en valor de capitalización.
El contraste es notable frente a la montaña rusa desatada tras su sonada salida al parqué en junio. Tras debutar en US$135 y escalar rápidamente por encima de los US$200, una feroz corrección borró US$1,2 billones en capitalización. Sin embargo, el apetito comprador resurgió con fuerza, respaldado recientemente por una subida del 3,6% luego de que la empresa se asegurara una concesión crucial de espectro radioeléctrico orientada a garantizar cobertura telefónica total en los Estados Unidos.
Estabilidad interna y el empuje de los índices
A pesar de los temores iniciales en Wall Street por el vencimiento de los periodos de bloqueo (lock-up), los grandes tenedores originales no se apresuraron a liquidar sus posiciones. Aunque el capital flotante disponible para transacciones subió drásticamente del 7,5% al 33% del total de las acciones, la cotización mantuvo un piso sólido. De acuerdo con Nancy Tengler, directora de inversiones de Laffer Tengler, los accionistas con información privilegiada han preferido salvaguardar sus títulos apostando al potencial estructural de la empresa antes que tomar beneficios inmediatos.
A este panorama se sumó el reequilibrio del índice Nasdaq 100 ejecutado en septiembre, el cual otorgó una mayor ponderación a la compañía debido al incremento de sus acciones en circulación, obligando a los fondos indexados a elevar sus compras automáticas. Este impulso técnico coincidió con un hito de ingeniería determinante para la firma: el exitoso vuelo orbital de su megacohete Starship.
Valoraciones atractivas y la sombra del endeudamiento
Desde la óptica de las firmas de inversión, la corrección previa transformó a SpaceX en una de las vías de entrada más razonables hacia la economía espacial y de inteligencia. Adam Jonas, estratega de Morgan Stanley con recomendación de compra, destacó que el múltiplo de la acción se ajustó a 111 veces los beneficios proyectados para el próximo año, una cifra sustancialmente más moderada que las 540 veces a las que llegó a cotizar en julio.
No obstante, la hoja de ruta no está exenta de riesgos considerables:
- Emisión masiva de deuda: La compañía contempla levantar cerca de US$40.000 millones mediante instrumentos de deuda para la compra masiva de semiconductores a Nvidia Corp (NVDA), en una de las mayores apuestas corporativas ligadas a la inteligencia artificial.
- Condiciones crediticias adversas: Esta maniobra coincide con rendimientos de bonos del Tesoro estadounidense en niveles no vistos en décadas, lo que recientemente provocó un retroceso del 6,6% en el papel e impulsó al alza sus seguros contra impago (CDS).
- Presión en el calendario: Esta misma semana concluye una nueva ventana de bloqueo que liberará otro 7% del capital, a lo que se sumará la presentación de su segundo reporte trimestral en noviembre.
Para analistas como Larry Tentarelli, de Blue Chip Daily, la tesis sobre SpaceX debe enfocarse estrictamente en el horizonte de tres a cuatro años, obviando las oscilaciones diarias propias de un activo de alto crecimiento inmerso en una transformación tecnológica profunda.