Tensión bélica en Medio Oriente dispara el crudo: el Brent acumula un alza histórica superior al 70%

Los mercados energéticos globales vuelven a resentirse con fuerza ante la intensificación del conflicto bélico en Medio Oriente. La profunda incertidumbre sobre la estabilidad en los flujos de suministro procedentes del Golfo Pérsico ha disparado las cotizaciones internacionales, llevando al crudo West Texas Intermediate (WTI) a ubicarse cerca de los US$95 por barril, mientras que el referencial Brent ronda los US$106 por barril, consolidando un vertiginoso repunte superior al 70 % en lo que va de año.
Asedio al estrecho de Ormuz e impacto en la infraestructura
El epicentro de la tensión comercial se concentra en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella logístico de escala global. A pesar de los operativos coordinados por Estados Unidos, que permitieron escoltar y movilizar más de 19 millones de barriles de crudo a través de esta vía marítima, los crecientes ataques iraníes contra buques cisterna amenazan con frenar en seco el restablecimiento de las cuotas de exportación que se venían recuperando.
El conflicto no da tregua y continúa expandiéndose por tierra y aire. En territorio saudí, las fuerzas de defensa interceptaron una nueva oleada de misiles y drones armados atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen. Pese a los sistemas de contención, las instalaciones corporativas de la gigante estatal Saudi Aramco, ubicadas en el este del reino, sufrieron impactos directos, sumándose al ataque registrado la semana pasada contra el principal aeropuerto internacional de Riad.
Maniobras logísticas en alta mar
Ante el peligro inminente de navegar por aguas del Golfo Pérsico, los operadores de superpetroleros han comenzado a desviar sus rutas convencionales. Para sortear el bloqueo de facto y minimizar el riesgo de agresiones, las compañías armadoras están perfeccionando maniobras de trasvase de combustible de barco a barco en mar abierto, garantizando la salida del producto con una menor exposición.
Tal como destaca el analista Pavel Molchanov, de la firma Raymond James, el panorama general en la zona no ha mostrado giros estructurales en los últimos meses más allá de los vaivenes informativos diarios. La resiliencia de la cadena de suministro dependerá, en gran medida, de la capacidad de los exportadores para mantener operativas estas rutas alternas frente a una coyuntura bélica que amenaza con seguir tensionando la economía mundial.