Wall Street castiga el imperio de Elon Musk: Acciones de Tesla y SpaceX retroceden tras revés electoral de Trump

Wall Street reaccionó con cautela y números rojos este miércoles ante el nuevo panorama político en Washington. Los títulos de Tesla Inc. y Space Exploration Technologies Corp. (SpaceX), los dos pilares corporativos de Elon Musk, registraron notables pérdidas en las operaciones previas a la apertura bursátil, luego de confirmarse que el Partido Demócrata aseguró el control del Congreso estadounidense. Mientras los futuros de índices clave como el S&P 500 y el Nasdaq 100 mostraban leves avances, Tesla cedió cerca de un 5% y SpaceX se desplomó un 6,9%, evidenciando la inquietud de los inversionistas ante el revés sufrido por Donald Trump.
El costo de la cercanía con el poder político
Pocos líderes corporativos han apostado de manera tan directa su capital e influencia a una causa política como Musk. El magnate, catalogado como la persona más acaudalada del planeta, canalizó casi 450 millones de dólares hacia las arcas del Partido Republicano y apeló a su enorme audiencia digital de 240 millones de seguidores para intentar frenar el avance demócrata. Tras confirmarse los resultados, el propio Musk reaccionó con ironía en su plataforma X, señalando que sus supuestos mecanismos espaciales para incidir en los comicios «no funcionaron esta vez» y sugiriendo que la idea de instalar centros de datos fuera de la Tierra luce cada vez más tentadora.
Para los operadores financieros, el nuevo balance de poder representa un doble desafío. Por un lado, revive el fantasma de una regulación más estricta sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. Por el otro, siembra incertidumbre sobre los planes de una eventual megafusión entre el fabricante de vehículos eléctricos y el gigante aeroespacial. SpaceX, que mantiene una capitalización de mercado aproximada de 1,9 billones de dólares tras su salida a bolsa a mediados de año, depende en gran medida de multimillonarios contratos con el gobierno federal, al tiempo que su red militar de satélites Starlink continúa en el centro de las tensiones geopolíticas entre Washington, Kiev y Moscú.
El efecto Texas y las trabas a la megafusión
El golpe electoral tuvo un impacto especialmente agudo en Texas, plaza estratégica donde Musk radicó las sedes principales de ambas empresas y donde se ubica el centro de datos Colossus 3. El avance demócrata en ese estado, reflejado en la victoria de un nuevo senador de esa bancada, debilita la coraza legislativa local con la que contaba el empresario. Expertos del sector financiero, como Vikram Rai de First New York y Russ Mould de AJ Bell, advierten que una bancada opositora fortalecida en Washington y a nivel estatal cuenta con los resortes necesarios para ralentizar auditorías, abrir investigaciones antimonopolio y poner trabas a cualquier integración corporativa entre Tesla y SpaceX que busque concretarse en el corto plazo.
A esta coyuntura se añade la realidad operativa de ambos negocios: tanto los proyectos de robotaxis y robótica humanoide como las expediciones marcianas continúan requiriendo inversiones colosales y permanecen a años de generar flujos de caja sólidos. Tras un ciclo donde las expectativas políticas impulsaron fuertes alzas en las cotizaciones, el mercado bursátil vuelve a poner el foco en la cruda realidad de los fundamentos económicos y el rigor regulatorio.