Wall Street tambalea: dudas sobre la rentabilidad de la IA y presiones inflacionarias frenan el apetito por riesgo

La cautela vuelve a apoderarse de los centros financieros internacionales. Las bolsas de Nueva York abrieron con tono negativo este jueves, arrastradas por una nueva oleada de ventas en el sector tecnológico y una batería de indicadores económicos que refuerzan la previsión de que las tasas de interés se mantendrán elevadas por más tiempo.
El índice tecnológico Nasdaq lideró los retrocesos con una caída del 1,24%, condicionado por las crecientes dudas sobre la rentabilidad real y a corto plazo de la inteligencia artificial (IA). Por su parte, el S&P 500 cedió un 0,45%, mientras que el Dow Jones Industrial logró desmarcarse con un alza del 0,52%. Frente al nerviosismo bursátil, el capital migró hacia activos de refugio: el rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años bajó 13 puntos básicos hasta situarse en 5,06%, el oro avanzó un 1,3% cotizando en US$4.156,81 por onza y la plata escaló un 2,1% hasta los US$56,74.
La inflación mayorista complica el tablero de la Fed
El golpe al optimismo de los operadores coincide con un repunte imprevisto en los costos de producción estadounidenses. El índice de precios al productor (IPP) subió un 1,3% mensual en septiembre, su mayor salto en más de cuatro años, elevando la tasa interanual al 6,3%. Al excluir componentes volátiles como alimentos y energía, la inflación mayorista subyacente se ubicó en 0,7% mensual y 5% interanual, impulsada fuertemente por un alza del 10,8% en los precios energéticos.
En paralelo, las ventas minoristas aumentaron un 0,8% mensual, aunque el dato estuvo inflado por un avance del 6,4% en compras en estaciones de gasolina. Si se excluyen combustibles y automóviles, el consumo real avanzó apenas un 0,2%. Esta combinación de precios altos y crecimiento moderado complica el panorama de la Reserva Federal (Fed). Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, calificó el panorama de «desalentador» y advirtió sobre riesgos de sobrecalentamiento vinculados a la infraestructura tecnológica, mientras el mercado aguarda las declaraciones del presidente de la entidad, Kevin Warsh, antes del período de silencio previo a la reunión monetaria del 27 y 28 de octubre.
Dudas sobre el gasto en IA y tensiones en el crédito
A las presiones macroeconómicas se sumó la cautela corporativa. Anthropic presentó a potenciales inversionistas ingresos trimestrales por US$16.800 millones con un margen bruto ajustado del 85%; sin embargo, las señales de desaceleración respecto al trimestre previo reavivaron las alarmas sobre si el frenético ritmo de inversión en centros de datos podrá traducirse en flujos de caja sostenibles antes de su salida a bolsa programada para noviembre. El escepticismo también se trasladó a las firmas de computación especializada: CoreWeave cayó hasta un 17% y sus bonos al 2032 se hundieron por debajo de los 78 centavos por dólar.
Petróleo y materias primas en compás de espera
El barril de crudo Brent retrocedió un 1,2% a US$104,74 pese a los incidentes marítimos en el estrecho de Ormuz y a la reanudación de los ataques ucranianos contra refinerías rusas. En contraste, el WTI subió un 0,3% a US$95,40. Por su parte, el litio acentuó su debilidad: los contratos en China cayeron cerca de 16% en la semana (US$14.766 por tonelada), reflejando una demanda más tibia en el segmento de vehículos eléctricos.
En el plano cambiario, las monedas de América Latina operaron con signo mixto frente a un dólar que recortó ganancias: el peso colombiano y el peso chileno mostraron avances, mientras que el real brasileño, el peso mexicano y el peso argentino cedieron terreno.