Alerta en Nepal: buscan a casi 400 turistas desaparecidos tras devastadoras inundaciones

Una severa catástrofe natural sacude el norte de Nepal. Las intensas riadas y el desbordamiento del río Bhote Koshi han dejado un saldo preliminar de al menos 19 personas fallecidas y mantienen en vilo a los equipos de rescate, que intentan dar con el paradero de 384 turistas desaparecidos en las inmediaciones del distrito de Rasuwa, en la frontera con el Tíbet.
De acuerdo con los informes de los organismos de gestión de emergencias y turismo, entre los desaparecidos figuran 291 ciudadanos extranjeros y 93 locales. La riada arrasó con fuerza la localidad de Syabrubesi, un punto neurálgico que sirve como punto de partida para la famosa ruta de senderismo del valle de Langtang y el trayecto de peregrinación hacia Kailash Mansarovar.
Declaratoria de estado de desastre
Ante la magnitud de los daños materiales y humanos, el Consejo de Ministros del Gobierno de Nepal declaró la zona en estado de desastre durante tres meses. La medida incluye un plan de contingencia de diez puntos enfocado en acelerar las labores de búsqueda, salvamento y ayuda humanitaria.
Dentro de las disposiciones inmediatas se destacan:
- Despliegue aéreo: Movilización prioritaria de helicópteros militares y privados para rescatar a personas atrapadas y evacuar a los heridos hacia centros de salud.
- Asistencia integral: Garantía de atención médica gratuita para los afectados, dotación de albergues provisionales y alimentos para los damnificados que perdieron sus hogares.
- Reconstrucción vial: Apertura de emergencia de las carreteras bloqueadas por el lodo y restablecimiento de los servicios esenciales de agua potable, energía eléctrica y telecomunicaciones.
Difícil acceso y labores de búsqueda
El caudal descontrolado destruyó viviendas completas, tramos viales, obras hidroeléctricas y pequeños poblados a su paso. Varios agentes policiales asignados a los puestos de control fronterizos también se encuentran fuera de comunicación debido al colapso de las redes en la zona montañosa.
Las brigadas de rescate continúan trabajando contra el reloj en terrenos sumamente inestables, mientras se mantiene la alerta activa para que las comunidades ribereñas permanezcan alejadas de los cauces de agua.