Aulas cerradas y obras a medias: Cientos de estudiantes en la capital siguen sin docencia presencial

A cuatro semanas de haberse oficializado la apertura del año lectivo, la normalidad académica continúa siendo una meta lejana en diversos centros del Distrito Nacional. A pesar del calendario establecido por las autoridades educativas, cientos de estudiantes siguen dependiendo de la virtualidad o esquemas de trabajo asincrónico debido a intervenciones de infraestructura que no concluyeron a tiempo para el regreso a las aulas.
Uno de los casos más notorios se registra en la Escuela Básica República de Belice, un recinto que alberga a 917 alumnos de los niveles inicial y primario. En este plantel, la docencia física permanece suspendida mientras se completan labores de pintura general, cuya entrega está pautada para inicios de octubre. Su directora, Sonia del Carmen Pérez, explicó que previamente se corrigieron fallas eléctricas que habían dañado equipos de ventilación. Entre tanto, los estudiantes avanzan mediante asignaciones coordinadas por el equipo docente y de orientación, acudiendo los viernes únicamente para retirar los kits del almuerzo escolar.
Retrasos modulares y déficit histórico en Los Girasoles
El panorama resulta aún más complejo en la Escuela Elda Josefa Reyes Mendoza, donde solo el nivel primario pudo iniciar de forma presencial. Unos 244 estudiantes del primer ciclo de secundaria permanecen desvinculados de las aulas debido a la entrega tardía de tres aulas modulares y la falta de remozamiento en dos baños.
"Nosotros abrimos donde no había peligro", subrayó la directora del plantel, Milagros Vásquez, quien además detalló que la entrada del centro suele anegarse por días cuando llueve, pese a contar con filtrantes. Este centro, cuya matrícula global supera los 1,300 estudiantes distribuidos entre inicial, básica y secundaria, también arrastra desde 2014 un déficit crítico de espacio: no tiene comedor, por lo que los alumnos comen dentro de sus propias aulas. La administración ha propuesto la edificación de una estructura de dos niveles que combine comedor y cancha deportiva para optimizar el terreno, además de solicitar soluciones definitivas al suministro de agua.
Virtualidad forzada en el Unión Panamericano
Una realidad paralela enfrenta el Liceo Secundario e Instituto Tecnológico Unión Panamericano, donde el cuerpo estudiantil recibe docencia exclusivamente en formato digital. En estas instalaciones restan detalles sustanciales como la aplicación de lona asfáltica para impermeabilización de techos, adecuaciones en parqueos, reemplazo de ventanas y mano de pintura.
La prolongación de estas obras de remozamiento y mantenimiento escolar revive las críticas recurrentes sobre la planificación de los mantenimientos durante las vacaciones, dejando a decenas de familias capitalinas a la espera de condiciones mínimas de seguridad e higiene para que sus hijos puedan finalmente retomar la rutina escolar presencial.