Avanzan las investigaciones por el caso Julián Oro Duro: Tres detenidos y un prófugo tras el violento asalto

Las investigaciones en torno al violento asalto que dejó con graves heridas al popular merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido artísticamente como Julián Oro Duro, y que cobró la vida de la señora Zeneida Socorro Castillo, de 60 años, han registrado avances significativos. Hasta el momento, las autoridades mantienen bajo custodia a tres individuos mientras despliegan operativos para capturar a un cuarto implicado.
Un esquema criminal gestado desde la confianza
De acuerdo con los datos recabados por los investigadores policiales y el Ministerio Público, el hecho delictivo no fue fortuito. Dos de los presuntos autores principales gozaban de una estrecha relación de confianza y vínculos laborales directos con el entorno del artista.
Entre los apresados figura Phillips Michael Tejeda Vásquez, quien laboraba como técnico de climatización para el intérprete y con frecuencia realizaba diligencias domésticas e incluso lo acompañaba a sus presentaciones en vivo. Tejeda Vásquez, quien recientemente había instalado un aire acondicionado en la habitación del cantante y reparado el portón eléctrico de su residencia, es señalado como la persona que contactó a Juan Carlos Hernández García (alias Peña) y a Kevin Dariel Germán Troncoso (alias Yandel), de 23 años —este último entregado voluntariamente a la justicia—, para consumar el ataque.
Un prófugo identificado y detalles desgarradores
El cuarto involucrado ha sido identificado formalmente como Lawrence Mark Liranzo Marcos (alias Chiquito), un joven de 18 años que permanece prófugo y sobre quien pesa una orden de captura activa. Trascendió que Liranzo Marcos también era conocido de la familia, pues desempeñaba labores de construcción en una villa propiedad del artista situada en el municipio de Guerra. Las fuerzas del orden le reiteraron el llamado a entregarse por la vía legal para garantizar sus derechos procesales.
El expediente investigativo revela además un matiz perturbador: momentos antes de ser atacada con armas blancas y golpes contusos que le provocaron la muerte, la señora Zeneida Socorro Castillo había atendido a los agresores en la vivienda, preparándoles comida y jugos sin sospechar las intenciones criminales que estos albergaban.
El Ministerio Público y la Policía Nacional continúan recopilando evidencias periciales para robustecer la acusación y determinar con exactitud el grado de responsabilidad penal de cada uno de los involucrados en este suceso que ha conmocionado a la sociedad dominicana.