Caso Jet Set: Familiares elevan a 237 el número de víctimas y claman por un cambio en la acusación

Una hilera de 237 sillas vacías, cada una iluminada por el fuego tembloroso de una vela encendida, transformó la explanada del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva en un santuario de duelo y protesta ciudadana. A 18 meses del desplome que enlutó a la sociedad dominicana en la discoteca Jet Set, el Movimiento Justicia Jet Set convocó a la vigilia “Luz para la Justicia”, introduciendo un reclamo que desafía las cifras oficiales: el conteo real no asciende a 236 fallecidos, sino a 237, al sumar la criatura de siete meses de gestación que murió junto a su madre embarazada durante el siniestro.
Exigen condena ejemplar por dolo eventual
El encuentro no solo funcionó como espacio de conmemoración, sino como una tribuna para reiterar una demanda jurídica clave antes de que el proceso entre en una fase decisiva. Los querellantes y sobrevivientes insisten en que el tribunal varíe la calificación jurídica impulsada por el Ministerio Público, pasando de homicidio involuntario a homicidio voluntario bajo la figura de dolo eventual.
“Con las pruebas aportadas, el juez tiene más que suficiente para cambiar la tipificación”, subrayó Anastacio Peguero, sobreviviente y padre de la fenecida Arisleidy Peguero Castro. La indignación colectiva apunta a las supuestas advertencias ignoradas sobre el deterioro estructural del inmueble. Según testimonios compartidos durante la noche, el techo colapsado acumulaba capas excesivas de material a pesar de estar en condiciones precarias, lo que a juicio de los afectados demuestra que la tragedia era totalmente previsible y evitable.
Tensión judicial y críticas al Ministerio Público
El pulso legal se encuentra en un punto neurálgico. El magistrado Franny González, titular de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, aplazó para este viernes 16 de octubre la audiencia en la que definirá la calificación penal definitiva que enfrentarán los imputados Maribel y Antonio Espaillat. Se trata de un debate que ya había sido desestimado previamente por el juez Raymundo Mejía en la fase preliminar, pero que los abogados de las familias insisten en reabrir dado el conocimiento previo que presuntamente tenían los propietarios sobre el riesgo del local.
Ataviados con pañuelos verdes como símbolo de esperanza y camisetas con el lema “Merecemos un Ministerio Público que nos acompañe”, los manifestantes exteriorizaron su decepción con la postura del órgano persecutor, al que reclaman mayor contundencia procesal. Entre mensajes colocados en las sillas que rezaban reflexiones como “La seguridad de nuestras vidas nunca debió ser negociable”, las familias dejaron claro que este viernes la justicia dominicana enfrenta una prueba determinante frente a la impunidad.