Entre lágrimas y reclamo de justicia, dan el último adiós a la esposa de Julián Oro Duro

En un ambiente cargado de consternación, tristeza y un insistente clamor de justicia, fueron sepultados este jueves los restos de Zeneida Socorro Castillo, esposa del popular merenguero Julián Oro Duro. La dama falleció trágicamente víctima de un violento asalto perpetrado en la residencia que compartía con el artista.
El cortejo fúnebre partió en horas de la mañana desde la Funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga, en Santo Domingo Este, con destino al Cementerio Cristo Salvador. Al camposanto acudieron decenas de familiares, amigos y personas cercanas a la pareja, quienes acompañaron el féretro visiblemente afectados por el crimen que segó la vida de Castillo.
Solidaridad familiar y del ambiente artístico
Entre los asistentes al sepelio se destacó la presencia del salsero Yiyo Sarante, hermano de Julián Oro Duro. Sarante se mostró profundamente quebrantado por el dolor, protagonizando momentos conmovedores al acercarse a la última morada de su cuñada entre lágrimas para despedirla.
La comunidad artística y allegados a la familia han manifestado su solidaridad con el líder de la orquesta Oro Duro, quien atraviesa uno de los momentos más oscuros de su vida personal tras el suceso delictivo.
Avances en la investigación
En el plano policial, las autoridades informaron que lograron recuperar parte del dinero en efectivo que había sido sustraído durante el asalto, así como relojes, cadenas y otras prendas de valor pertenecientes al hogar de los artistas. Las pesquisas continúan activas con el objetivo de esclarecer las circunstancias del hecho e identificar a todos los involucrados.
Sobre este avance, el representante legal del cantante, el abogado Cándido Simó, señaló que su cliente se mantiene atento a cada paso de las indagatorias, aunque aclaró que los bienes materiales no tienen relevancia frente a la tragedia. “A Julián le hubiera gustado que le recuperaran la vida a su mujer, pero ya eso no se puede”, expresó Simó, resumiendo el profundo duelo que embarga al merenguero.