Giro determinante en el caso Jet Set: tribunal califica la tragedia como homicidio voluntario

El proceso judicial derivado del colapso del centro nocturno Jet Set dio un giro trascendental este viernes. El magistrado Franny González Castillo, titular de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, dispuso variar la calificación jurídica del expediente, pasando de homicidio involuntario a homicidio voluntario con dolo eventual, una decisión que redefine el rumbo del litigio en favor de los reclamos de los querellantes.
Un precedente histórico para las familias
Tras conocerse el dictamen, los integrantes del Movimiento Justicia Jet Set valoraron el fallo como un hito dentro de la lucha por la verdad y la rendición de cuentas. Mediante una declaración pública, la agrupación resaltó que esta medida es fruto directo de la perseverancia de los parientes de las víctimas y de su cuerpo legal, exhortando a la comunidad a mantenerse unida ante lo que vislumbran como la fase definitiva del proceso.
"Esta decisión no es una condena: el proceso continúa y el tribunal deberá valorar las pruebas y determinar las responsabilidades correspondientes. Pero hoy las familias tienen una razón más para seguir de pie, luchando por los 236 que ya no tienen voz", subrayó la entidad en su pronunciamiento.
Próximos pasos en el tribunal colegiado
El cambio de tipificación jurídica había sido solicitado formalmente por la barra de la defensa de los querellantes, un pedimento que previamente había sido desestimado por el juez de instrucción Raymundo Mejía y que no formaba parte de la acusación sostenida por el Ministerio Público.
Con esta reclasificación, el expediente pasa de inmediato a la jurisdicción de un tribunal colegiado de la Cámara Penal del Distrito Nacional. En este nuevo escenario, los imputados Antonio Espaillat y Maribel Espaillat se exponen a sanciones penales que oscilan entre los 3 y 20 años de reclusión, conforme a lo estipulado por el Código Penal dominicano para esta modalidad delictiva.
El siniestro, ocurrido la noche del 8 de abril de 2025 tras el desplome intempestivo del techo de la emblemática discoteca, dejó un trágico balance de 236 fallecidos y más de 180 heridos, constituyendo uno de los episodios más luctuosos en la historia reciente de la capital dominicana.