INDRHI rehabilita infraestructuras de riego en Bahoruco e Independencia para proteger cosechas ante la sequía

Frente a las marcadas condiciones de estiaje que golpean la región suroeste del país, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) puso en marcha una serie de obras estratégicas de rehabilitación y optimización en las redes de riego de las provincias Bahoruco e Independencia. El plan tiene como meta inmediata elevar la disponibilidad del recurso hídrico y garantizar la sostenibilidad productiva de unas 22,000 tareas agrícolas, donde predominan cultivos fundamentales para la economía local como plátanos, guineos y uvas de mesa.
Las labores técnicas, coordinadas a través de la Dirección Regional Lago Enriquillo, responden a la necesidad de mitigar la merma en los caudales naturales y frenar las pérdidas en los predios agrícolas que dependen enteramente de estos afluentes.
Conexión y rescate de fuentes en Bahoruco
En la provincia Bahoruco, los trabajos se desarrollaron de manera conjunta con la Junta de Regantes Valle de Neyba, enfocándose en la captación de agua desde dos yacimientos localizados en el río El Manguito, en las inmediaciones de las comunidades Aguas Calientes y Yompay.
Para canalizar este flujo, se instalaron líneas de tuberías de 120 pies de extensión que empalman directamente con el canal Plaza Cacique, un conducto de seis kilómetros que irriga cerca de 4,000 tareas y da servicio a más de 3,000 usuarios.
Evaristo Ferreras Santana, expresidente de la Junta de Regantes, reconoció la pertinencia del respaldo técnico para encarar las restricciones hídricas de la temporada. En ese mismo sentido, el productor agrícola Luis Manuel Erasme —dedicado a la siembra de cítricos y musáceas— ponderó la calidad estructural de la obra, recordando que las soluciones provisionales del pasado colapsaban en poco tiempo: «Aquel tubo era suelto, ahora es una obra con criterio hidráulico», afirmó.
Mayor caudal y dragado en el canal 1 Sur de Independencia
De forma simultánea, en la provincia Independencia se ejecutó una readecuación integral en el canal 1 Sur. La intervención contempló la sustitución de las tuberías alimentadas por el canal Santana por piezas de mayor diámetro, maniobra que busca aumentar significativamente el volumen de entrada del agua hacia unas 18,000 tareas bajo producción, beneficiando de forma directa a 286 regantes y sus familias.
El operativo incluyó además jornadas de limpieza intensiva con maquinaria pesada a lo largo de 12 kilómetros del canal, de donde se extrajeron toneladas de sedimentos acumulados. Con este acondicionamiento, el sistema recobró una capacidad de conducción estimada en 1.5 metros cúbicos por segundo, al tiempo que el material dragado se aprovechó para nivelar y consolidar las bermas del cauce.
Con estas medidas operativas, el organismo estatal busca blindar la seguridad hídrica de los productores del suroeste profundo, permitiendo que la actividad agropecuaria mantenga su dinamismo frente a los rigores del clima.