La crisis silenciosa del cuidado en República Dominicana: el reto de formar personal frente a una demanda desbordada

En República Dominicana se gesta un desafío demográfico y asistencial de grandes proporciones: la demanda de personal capacitado para atender a niños, personas de la tercera edad y ciudadanos con discapacidad supera con creces la oferta técnica disponible. Pese al despliegue de iniciativas oficiales, el país corre contra el reloj para evitar que el déficit en la atención a sus sectores más vulnerables se convierta en una fractura social insostenible.
Frente a este escenario, la Dirección de Desarrollo Social Supérate impulsa la Red de Personas Cuidadoras, un esquema integral que asume el cuidado formal no como una simple asistencia doméstica, sino como un derecho ciudadano respaldado por el Estado. La directora del programa, Mayra Jiménez, subraya que la estrategia persigue articular servicios dignos a través de la profesionalización sistemática de este oficio, garantizando estándares técnicos rigurosos en favor de las familias dominicanas.
Un modelo formativo con alcance laboral
El programa, iniciado como un plan piloto en 2023 en demarcaciones como Azua y Santo Domingo Este, se encuentra en plena fase de expansión hacia provincias como Dajabón, Monseñor Nouel, La Altagracia, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y todo el Gran Santo Domingo. Este engranaje opera mediante una mesa interinstitucional donde convergen entidades como el Inaipi, el Caipi, el Conadis, Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS) y la Oficina Nacional de Estadística (ONE), esta última encargada del levantamiento demográfico territorial.
La capacitación técnica descansa en el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), sustentada por un convenio anual de unos RD$100 millones. El plan de estudios contempla un ciclo de seis meses y exige:
- 200 horas lectivas: para el cuidado de adultos mayores y personas con discapacidad.
- 170 horas lectivas: enfocadas en la atención integral a la primera infancia.
- Pasantía supervisada: requisito indispensable para acceder a la acreditación oficial.
Al culminar el proceso, el personal es canalizado al mercado de trabajo en centros especializados y bajo la modalidad domiciliaria, devengando salarios que oscilan entre los RD$18,000 y RD$24,000 mensuales, dependiendo de la carga horaria.
Cifras acumuladas y expansión del servicio
Desde su arranque en 2023, la Red ha logrado certificar a 8,992 cuidadores de adultos mayores, 1,517 técnicos en primera infancia y 56 especialistas en personas con discapacidad, mientras que más de 4,200 postulantes continúan en las aulas técnicas. En la vertiente de atención directa en hogares, ya operan 247 cuidadores domiciliarios para envejecientes y 45 para personas con discapacidad, con la proyección de sumar 300 plazas adicionales en el corto plazo.
Esta política de acompañamiento se complementa con la cartera de protección social de Supérate, que abarca subsidios directos como Aliméntate, Bono Gas y Bono Luz, además de un estipendio de RD$6,000 mensuales dirigido a más de 11,000 familias dominicanas con niños en condición de discapacidad severa. La meta nacional es consolidar un sistema de cuidados sostenible antes de que el cambio demográfico termine por saturar los servicios asistenciales del país.